Bulldog Inglés y Francés | Las 6 diferencias principales

Bulldog Inglés y Francés | Las 6 diferencias principales

Bulldog Inglés y Francés: diferencias reales y cuál elegir

Casi todo lo que vas a leer sobre el bulldog inglés y francés termina igual: «elijas el que elijas, no te arrepentirás».

Es justo esa frase la que hace que la gente acabe con el perro equivocado en casa.

Aquí no. El bulldog inglés y francés se parecen en la cara chata y en poco más: cambian de tamaño, de carácter, de bolsillo y, sobre todo, de los problemas de salud que te vas a comer.

En esta comparativa tienes las diferencias entre el bulldog inglés y francés contadas sin adornos, con precios reales, coste veterinario y un veredicto claro al final según quién eres tú. Y si buscas un perro sano, barato y de bajo mantenimiento, te ahorro el suspense: ni el bulldog inglés ni el francés son para ti.

Tabla comparativa: bulldog inglés y francés de un vistazo

Bulldog Inglés y Francés: comparativa
CaracterísticaBulldog InglésBulldog Francés
OrigenInglaterraFrancia (desde bulldogs ingleses)
Peso adulto23–25 kg8–14 kg
Altura a la cruz~35–40 cm~28–33 cm
OrejasCaídas, "en rosa"De murciélago, rectas
Esperanza de vida8–10 años10–12 años
Nivel de energíaMuy baja, sofáMedia, juguetón
Apto para piso pequeñoSí (es vago)Ideal (pequeño)
Tolerancia al calorMuy malaMuy mala
Ronquido / ladridosRonca fuerteRonca + más "hablador"
Salud (riesgos clave)Respiración, caderas, cherry eye, plieguesRespiración, columna (hernias), alergias/piel
Coste veterinarioAltoAlto
Precio (criador serio)1.500–3.000 €1.500–3.000 € (colores de moda: +4.000 €)
AdiestramientoDifícil (cabezota)Medio (glotón, listo pero terco)

Origen: dos primos con la misma raíz

El bulldog inglés viene de Inglaterra, criado en origen para el bull-baiting (peleas con toros) y luego reconvertido, una vez prohibido aquello, en perro de compañía tranquilo. Es la raza «madre».

El bulldog francés no es tan francés como suena: desciende de bulldogs ingleses pequeños que los encajeros de Nottingham se llevaron a Francia en el siglo XIX.

Allí se cruzó y se fijó como raza propia, más pequeña y con las orejas de murciélago.

Por eso, cuando comparas el bulldog inglés y francés, no comparas dos razas ajenas, sino un tronco común que se separó hace siglo y medio.

Ese origen compartido explica lo bueno (carácter parecido, apego brutal a la familia) y lo malo (los dos arrastran la papeleta de la cara chata).

Tamaño y aspecto: el tanque contra el compacto

La diferencia entre el bulldog inglés y francés que salta a la vista es el tamaño.

El bulldog inglés es un perro pesado y macizo, un tanque de patas cortas que puede pasar de los 30 kg.

Cabeza enorme, cuerpo ancho, papada marcada y orejas caídas «en rosa».

El bulldog francés es la versión de bolsillo: 8-14 kg, cuerpo compacto y esas orejas de murciélago rectas que son su sello inconfundible.

Es la forma más rápida de distinguirlos en una foto: orejas caídas = inglés; orejas tiesas = francés.

En el día a día eso cambia cosas

  • Al bulldog inglés lo subes al coche o al sofá a pulso, y pesa lo suyo.
  • Al bulldog francés lo llevas en brazos sin despeinarte.
  • Para un piso pequeño, el francés encaja mejor solo por volumen, aunque el inglés, de vago que es, tampoco necesita un palacio.

Los dos comparten pelaje corto, muda moderada y una variedad de capas (atigrado, blanco, leonado…). Ojo con los colores «exóticos» del francés (azul, merle): más caros y, muchas veces, peor salud. Volvemos a eso en el precio.

Carácter: el que duerme contra el payaso

Aquí está la diferencia entre el bulldog inglés y francés que más vas a notar viviendo con ellos.

El bulldog inglés es calma pura. Tranquilo, testarudo, apegado y muy tolerante con los niños. Su plan ideal es no hacer nada contigo al lado. Ronca, babea un poco y decide él cuándo se mueve. Es un perro de bajo voltaje, ideal si buscas compañía serena.

El bulldog francés es un payaso con pilas. Juguetón, alerta, más «hablador» y bastante velcro: te sigue a todas partes y lleva fatal quedarse solo muchas horas. Da más guerra, pero también más chispa y más juego.

¿Y con niños y otras mascotas?

Tanto el bulldog inglés como el francés suelen ser excelentes con niños: cariñosos y pacientes. Ninguno de los dos es agresivo por naturaleza. Con otras mascotas también suelen convivir bien, sobre todo si crecen juntos. La diferencia real es de energía: el inglés aguanta el trajín desde el sofá; el francés se apunta al circo.

La soledad

Punto importante que casi nadie te cuenta: el bulldog francés lleva peor la soledad. Si pasas muchas horas fuera, el francés sufre más (ansiedad por separación, ladridos, destrozos) que el inglés, que tiende a dormir y esperarte. Lo desarrollo en los pros y contras del bulldog inglés.

Salud: la comparación honesta que decide de verdad

Esta es la parte que los demás artículos pasan de puntillas, y es la que te va a costar dinero y disgustos.

Al comparar la salud del bulldog inglés y francés, la primera verdad es que los dos son razas braquicéfalas: cara chata, respiración comprometida (síndrome braquicefálico, BOAS) y una intolerancia al calor que puede ser mortal.

Un golpe de calor mata a cualquiera de los dos en minutos, así que en verano ni ejercicio al sol ni coche cerrado, nunca. Tienes el detalle en los factores de riesgo del bulldog.

A partir de ahí, cada uno tiene su propia lista negra.

Problemas típicos del bulldog inglés

  • Respiración (BOAS), a menudo marcada por su morro tan corto.
  • Caderas y articulaciones: al peso que carga, displasia de cadera y codo.
  • Cherry eye y entropión (problemas de párpado).
  • Dermatitis en los pliegues de la cara y el rabo si no los limpias a diario.
  • Partos por cesárea en la mayoría de las camadas.

Problemas típicos del bulldog francés

  • Respiración (BOAS), igual de presente.
  • Columna (hernias de disco / IVDD): su punto débil serio, por la morfología del lomo y el rabo.
  • Alergias y problemas de piel (dermatitis atópica), muy frecuentes.
  • Luxación de rótula y conjuntivitis.
  • Cesáreas también muy habituales.

¿Cuál vive más?

El bulldog francés suele vivir algo más de media (en torno a 10-12 años) que el bulldog inglés (8-10 años).

Pero que no te engañe el número: ninguno de los dos es un perro «sano» en el sentido clásico.

Con los dos vas a pisar el veterinario más que con casi cualquier otra raza, y con los dos el sobrepeso lo empeora absolutamente todo.

Más sobre el problema del bulldog obeso.

Cuidados y mantenimiento diario

En cuidados, el bulldog inglés y francés se parecen bastante, con matices:

  • Pliegues: los dos necesitan limpieza y secado a diario para evitar infecciones y olores. El inglés tiene más pliegue facial; ambos, pliegue en el rabo. Más sobre por qué huele mal tu bulldog.
  • Oídos: el francés, con esas orejas abiertas, acumula cera y suciedad fácil.
  • Ojos: limpieza frecuente en los dos; ojo con el cherry eye.
  • Calor: aire acondicionado en verano casi obligatorio para ambos. Nada de asfalto ardiendo ni horas de sol.
  • Ejercicio: paseos suaves y regulares. El inglés se conforma con muy poco; el francés pide algo más de juego, pero sin excesos por su respiración.
  • Peso: los dos engordan con una facilidad tremenda, y cada kilo de más multiplica los problemas de articulaciones y respiración. Ración medida, nunca a libre disposición.

Precio del bulldog inglés y francés: lo que pagas y lo que seguirá costando

De un criador serio, en España, tanto el bulldog inglés como el francés se mueven en la horquilla de 1.500-3.000 €.

Dos avisos sin filtro:

  1. Los colores «de moda» del francés (azul, merle, lilac…) inflan el precio hasta los 4.000 € o más, y muchas veces vienen de líneas cruzadas por estética, con más problemas de salud, no menos. Pagar más por un color no es pagar por salud.
  2. Los cachorros baratos (600-900 €) de cualquiera de los dos casi siempre salen de cría intensiva sin controles veterinarios. En estas razas, ahorrar en la compra es adelantar la factura del veterinario. Lo desgloso en cuánto cuesta de verdad un bulldog inglés.

El precio de compra es la parte pequeña. Lo caro viene después: revisiones, posibles operaciones (respiración, columna, ojos), pienso de calidad y, muy recomendable, un seguro de salud. Cuenta con un gasto anual serio, no simbólico, con cualquiera de los dos.

Adiestramiento: dos cabezotas con matices

Ni el bulldog inglés ni el francés destacan por obedientes: los dos son testarudos. Pero hay diferencias:

  • El bulldog francés es algo más fácil de motivar (muy glotón, responde bien al refuerzo con premios) y más despierto, aunque se aburre rápido.
  • El bulldog inglés es más terco y va a su ritmo; necesita paciencia y sesiones cortas.
  • En los dos, el control de esfínteres (educación para el pipí) puede costar más que en otras razas. Constancia y refuerzo positivo, nunca castigo.

¿Cuál elijo, el bulldog inglés o el francés?

Fuera rodeos. Elige según quién eres:

  • Piso pequeño, quieres un perro con chispa, buscas compañía activa y no vas a estar fuera todo el día → Bulldog Francés.
  • Prefieres un compañero tranquilo, pesado y de bajo voltaje, te da igual el tamaño y valoras la calma por encima del juego → Bulldog Inglés.
  • Quieres un perro sano, barato y de poco mantenimiento → ninguno de los dos. No es lo tuyo, y mejor saberlo antes que después.

Y una opción que la mayoría no menciona: adoptar. Hay bulldogs, de las dos razas, buscando casa en protectoras. Sale más barato y, muchas veces, ya tienes al perro adulto con su carácter y su salud a la vista. Aquí te cuento cómo adoptar un bulldog inglés.

Elijas lo que elijas entre el bulldog inglés y francés, entra sabiendo lo que hay: dos perros maravillosos de carácter, con una salud delicada y una cuenta de veterinario que no perdona. Si asumes eso, ganas un compañero de los que enganchan para siempre.

FAQ sobre el bulldog inglés y francés

¿Qué diferencia hay entre el bulldog inglés y francés?

La diferencia principal es el tamaño y las orejas: el bulldog inglés es grande y pesado (23-25 kg) con orejas caídas, y el francés es pequeño (8-14 kg) con orejas de murciélago rectas. El inglés suele ser más tranquilo y el francés más juguetón. En salud, los dos son braquicéfalos, pero el inglés carga más las articulaciones y el francés la columna.

¿Qué bulldog es más sano, el inglés o el francés?

Ninguno de los dos destaca por salud: los dos respiran con dificultad por su cara chata. El francés suele vivir algo más de media cómo todo perro más pequeño (10-12 años frente a 8-10), pero arrastra problemas de columna y alergias; el inglés, más caderas, ojos y pliegues. Los dos necesitan veterinario a menudo.

¿Cuál es más fácil de tener en un piso?

El bulldog francés, gana por su tamaño: pesa la mitad y ocupa menos espacios. Pero el inglés, de lo vago que es, también se adapta muy bien a un piso. Los dos aguantan mal el calor, así que el aire acondicionado en verano en España es casi obligatorio.

¿Cuál es más caro, el bulldog inglés o el francés?

De partida, ambos rondan los 1.500-3.000 € de un criador serio. El francés se dispara con los colores de moda (azul, merle), que superan los 4.000 €. Pero el gasto que de verdad pesa es el veterinario a lo largo de la vida del perro, y ahí los dos son caros.

¿Cuál es mejor con niños?

Tanto el bulldog inglés como el francés suelen ser excelentes con niños: cariñosos y pacientes. El inglés es más tranquilo y aguanta el trajín con calma; el francés es más juguetón y activo. Ninguno es agresivo por naturaleza.

¿Bulldog inglés o francés para alguien primerizo?

El francés suele encajar mejor en un primerizo por tamaño y energía manejables, siempre que pueda estar acompañado (lleva mal la soledad). Con cualquiera de los dos, lo importante no es la experiencia previa, sino asumir el cuidado de los pliegues, el control del peso y el gasto veterinario.

Comprar Bulldog Inglés | Lista de criadores

Comprar Bulldog Inglés | Lista de criadores

Comprar Bulldog Inglés es una inversión bastante elevada.

Para empezar, para comprar Bulldog Inglés estamos hablando de una cifra superior a los 1.000€.

Por lo general podríamos decir que 1.500€ es un montante razonable para poder encontrar un buen cachorro de esta raza.

Aunque no tenemos que sorprendernos si por algunos cachorros Bulldog Ingles se nos pedirá mucho más.

Finalmente hablamos casi de “arte” y si un Bulldog Inglés tiene una descendencia noble, su precio subirá muchísimo.

De hecho nosotros pagamos en su época (2005) 1.500€ por Gino, un cachorro Bulldog Ingles con pedigree.

Según nuestro punto de vista podemos decir que ha sido una buena inversión por todos los buenos momentos que nos ha dado.

Por lo tanto hay que desconfiar mucho de todos los anuncios de criadores Bulldog Ingles donde se ofrece un cachorro a precio de saldo.

Por desgracia es prácticamente imposible comprar Bulldog Inglés con pedigree por cifras por debajo de los 1.000€.

Sin embargo, un criador Bulldog Inglés que haya hecho su trabajo de la manera correcta, tendrá que soportar muchos costes que harían inviable la venta por cifras tan bajas.

Así que os aconsejamos huir de este tipo de anuncios.

Porque podéis estar seguros que el ahorro de ahora se transformará en muchos problemas de salud y gastos para después.

Edad de los cachorros bulldog inglés

También otro punto fundamental es la edad en la que comprar cachorros Bulldog Inglés y llevarlo para casa.

De hecho un buen criador Bulldog Ingles no quiere deshacerse rápido de su mascota.

Pretende cuidarla hasta que no esté seguro que su salud sea óptima.

Y que haya encontrado el dueño correcto.

Por eso los criadores Bulldog Ingles que intentan vendernos un cachorro con 1 mes de vida no son de fiar.

En todo caso la edad mínima para llevar a casa un Bulldog Inglés es al menos de dos meses.

Aunque lo ideal sería poder hacerlo a partir de los tres meses.

Además con esta edad ya podremos ver los  cachorros Bulldog Ingles más definidos y saber si su salud esta bien o no.

Comprar Bulldog Ingles – Características de unos buenos Criadores de Bulldog Ingles

  1. Primero no tienen cachorros de forma continua.
  2. Como consecuencia de lo anterior unos buenos criadores Bulldog Ingles no viven de sus perros.
  3. Mantienen siempre a sus perros en contacto con la familia. No en jaulas.
  4. Además sus perros están sanos y alegres. Se alegran de tener visitantes y no huyen de ellos.
  5. También unos buenos criadores de Bulldog Ingles te muestran los cachorros y sus padres. Y el ambiente en el que viven, que debe estar limpio.
  6. Ha hecho tests a sus perros reproductores para saber si están afectados por alguna tara genética. Por otro lado si algún criador te dice que no los hace porque no le consta que en su línea existan esos problemas, acaba educadamente la conversación y desiste de comprar sus cachorros Bulldog Ingles.
  7. Por lo general unos buenos criadores Bulldog Ingles presentan a sus perros en exposiciones caninas para asegurarse de que cría con ejemplares típicos de la raza. Y que cría para mejorar.
  8. Está encantado de que le preguntes cualquier duda que tengas. Incluso cuando ya has comprado el cachorro de Bulldog Ingles. Por otra parte si parece que le incomodas con tus preguntas o que le urge venderte el cachorro, desconfía.
  9. También unos buenos criadores Bulldog Ingles te hacen a ti muchas preguntas para asegurarse de que sus cachorros de Bulldog Ingles van a estar bien atendidos.
  10. Le encanta mantener el contacto con los nuevos dueños de sus cachorros Bulldog Ingles y recibir noticias de su evolución.
  11. En todo caso siempre unos buenos criadores Bulldog Ingles se harán cargo de los perros que han criado en caso de que la nueva familia no pueda seguir haciéndose cargo del animal.
  12. Nunca permite que sus cachorros Bulldog de Ingles vayan antes de los 2 meses de edad a sus nuevos hogares.
  13. No cría muchas razas. Tiene que ser un especialista.

Conclusión de comprar Bulldog Ingles

Estas son algunas de las características principales que tienen que tener unos buenos criadores de bulldog ingles. Sin embargo hoy en día es difícil que las reúnan todas. Finalmente si consiguieras encontrar unos criadores Bulldog Ingles con al menos un 80% de estas características, estarías en buen camino.

Pero recuerda que algunos de estos puntos son innegociables. Por ejemplo el 3-4-5-6-8-9-12-13 nunca pueden fallar. Si quieres comprar Bulldog Ingles sano y feliz.

Entonces por ayudar todas las personas que quieran comprar Bulldog Inglés hemos decidido hacer una lista de criadores de Bulldog Ingles “oficiales”.

Hemos iniciado con España, Portugal e Italia por cuestiones de afinidad. Pero prometemos ir ampliando esta lista, posiblemente con vuestra ayuda, para cubrir el mayor territorio posible de la Comunidad Europea.

También más adelante nos gustaría hablar con los criadores Bulldog Ingles, darle cara y voz, para que puedan darse a conocer y nos expliquen qué hay detrás de la creación de nuestra amada mascota.

Por lo general creo que la mayoría de nosotros no tiene una idea clara de lo difícil y costoso que resulta criar esta raza. Sin embargo es gracia al trabajo de los criadores de Bulldog Ingles que nosotros podemos disfrutar de siempre mejores ejemplares de esta raza.

Finalmente si será posible nos gustaría habilitar una sección de la Web con los perfiles de los criadores Bulldog Ingles, sus Bulldogs, y los anuncios de nuevas camadas. Lo haremos en cuanto sea posible.

De esta manera podríamos ayudar a “certificar” la veracidad de los cachorros en venta y sus pedigrees.

Comprar Bulldog Ingles no es tarea fácil, pero con un poco de esfuerzo seguro que conseguirás encontrar buenos criadores Bulldog Ingles y en consecuencia un buen cachorro.

Resumen como comprar Bulldog Inglés

Que hacer

  • Primero buscar unos buenos criadores Bulldog Ingles y evaluarlos;
  • Precio superior a 1.000€; Si ofrecen comprar Bulldog Ingles por debajo de este precio, tienes que desconfiar;

  • Preguntar pedigree de los padres y test genéticos;

  • Ir a conocer y evaluar los padres;

  • Evaluar los cachorros Bulldog Ingles; Como se comporta, como anda, si tiene defectos visibles, si tiene problemas de respiración…

  • No tener prisa de comprar Bulldog Ingles: si es posible, visitar varios criadores Bulldog Ingles antes de elegir;
  • Pedir de poder llevar el cachorro a casa a partir del tercer mes;

  • Verificar que garantías ofrecen los criadores de Bulldog Ingles.

Que no hacer para comprar Bulldog Ingles

  • Huir de los anuncios con precios muy baratos;

  • Evitar los criadores de Bulldog Ingles que no ofrecen información clara y contundente;

  • Escapar de los criadores Bulldog Ingles que nos quieren dar un cachorro con un mes de edad;

  • Tener prisa de comprar Bulldog Inglés: realizar una compra impulsiva no es lo mejor en este caso.

Después de todo, aquí abajo, la lista de los criadores Bulldog Ingles divididos por Países con sus datos de contacto.

LISTA CRIADORES BULLDOG INGLÉS

Aviso importante

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Los datos publicados proceden de fuentes públicas, páginas web y canales de contacto de los propios criadores, y pueden cambiar con el tiempo. Aunque procuramos mantener esta información actualizada, no podemos garantizar que los datos sean completos, exactos o que cada criador continúe ejerciendo su actividad.

La decisión de adquirir un Bulldog Inglés corresponde exclusivamente al comprador. Recomendamos contactar directamente con el criador, comprobar personalmente sus instalaciones, solicitar información sobre la salud y pruebas veterinarias de los progenitores, documentación, pedigree, condiciones de entrega y cualquier otro aspecto relevante antes de realizar una compra o entregar cualquier cantidad de dinero.

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CriadorProvinciaWebEmailTeléfonoFacebookEstado
Bulls Algar Callosa d'en SarriàAlicante Web — 650 93 49 56 — Activo
Bages Dog SantpedorBarcelona Web bagesdog@bagesdog.com 938 27 21 08 — Activo
Exturion Bull MadridMadrid Web info@bulldogexturion.com Consultar web — Activo
Fat Puppys AnglèsGirona Web hola@fatpuppys.es 600 73 28 33 — Activo
Garcel Bull AlmeríaAlmería Web garcelbull@hotmail.com Consultar web — Activo
Kinderbull BurgosBurgos Web info@kinderbull.com Consultar web — Activo
La Chata Bulldogs ValenciaValencia Web contact@lachatabulldog.com Consultar web — Activo
The Major Bulldogs Bigues i RiellsBarcelona Web themajorbulldogs@themajorbulldogs.com 654 12 16 40 — Activo
New Gryffindor MadridMadrid Web newgryffindor@gmail.com 722 75 49 86 — Activo
Rembombory Bulldogs ValladaValencia Web rembomborybulldogs@gmail.com 665 60 37 77
639 00 14 70
— Activo
Salnes Bull PontevedraPontevedra Web — Consultar web — Por verificar
Sharonbull El VendrellTarragona Web sharonbullb@gmail.com 670 25 16 80 Rosa & Ramon Activo
Tres Llunes Sant Pere de RiudebitllesBarcelona Web info@tresllunes.com 690 03 28 79 — Activo
Carácteristicas Bulldog Ingles

Carácteristicas Bulldog Ingles

Carácteristicas Bulldog Ingles – Carácter

Cuando hablamos de la raza bulldog ingles estamos hablando de perro muy fiel, leal, con una fuerte personalidad.

Por lo general se adapta mucho mejor a la vida casera junto con sus dueños que a vivir afuera en un jardín o en espacios abiertos.

Allí no encuentra el calor del hogar y de las personas que lo componen.

Sin embargo su aspecto fuerte puede intimidar a cualquier persona que no conoce bien esta raza.

Detrás de esta primera impresión se esconde exactamente lo contrario.

En realidad las características de un bulldog ingles son de un perro tranquilo, amable, noble que disfruta de la compañía de las personas. Además muy cariñoso y juguetón, sobre todo con los niños.

El Bulldog inglés tiene una férrea voluntad y es muy testarudo: cuando algo le entra en la cabeza no parará hasta que no lo haya conseguido.

Por esa razón son perros que necesitan más esfuerzo y paciencia a la hora del aprendizaje.

Pero, si bien motivados, despliegan rápidamente toda su inteligencia y nos pueden sorprender por sus grandes capacidades de comprensión.

Sobre todo la comida despierta en ellos muchas aptitudes que parecen escondidas durante el resto del día.

En la vida cotidiana suelen ser bastante tranquilos y perezosos.

Les gusta bastante dormir, jugar un rato, comer de forma voraz y tener su dosis de cariño.

Para ellos es lo más importante.

Otra de las principales características del bulldog ingles es la capacidad innata por atraer las personas, sean conocidos o desconocidos.

Sin duda les gusta mucho ser el centro de atención de todas las miradas.

Con frecuencia, cuando no obtienen todas las atenciones que quieren, se ponen casi a llorar como niños, hasta que no hayan conseguido su gran objetivo: un poco de atención y de cariño.

Finalmente os aseguramos que la mayoría de las veces lo consiguen: es casi imposible resistir a sus caritas de pena y sus miradas…

Características Bulldog Ingles – Comportamiento con otras mascotas

El Bulldog Ingles Sin embargo se adapta muy bien también a otras mascotas.

No suelen ser agresivos y empezar peleas con otros perros.

Aunque su exuberancia a veces los lleve a tener problemas con otras mascotas que se sienten amenazadas por la fuerza que desprende nuestro amigo Bulldog.

Finalmente en caso que se llegue a una pelea, vuelven a sacar su antigua ferocidad.

La escena que se puede producir nos puede asustar.

Habrá que ser rápidos en controlar la situación y evitar que vaya a peor.

Alejarlo lo más posible del otro perro e intentar tranquilizarlo poco a poco.

Desafortunadamente cuando pelean con otro perro será muy complicado que los dos puedan volver a encontrarse.

Porque el Bulldog en estos casos suele tener memoria de elefante y cada vez intentará volver a pelear con el otro animal.

Por esa razón es muy importante socializar nuestro perro desde cuando es cachorro para evitar o dificultar estas situaciones cuando sea adulto.

También otra de las características del bulldog ingles es que se trata de perros que se llevan muy bien con los niños.

Son muy pacientes con ellos y parece que desarrollan un instinto protector hacia los mismos que no se ve en todo tipo de mascota.

Aguantan cualquier tipo de travesura si es un niño a realizarla.

Cuando duermen suelen roncar mucho debido a su conformación.

También hacen eructos y producen gases con una cierta frecuencia, sobre todo si no están alimentados correctamente.

Por lo tanto será muy importante cuidar la alimentación de nuestra mascota para que no tenga que convivir toda su vida con estas síntomas muy incómodas.

Lee nuestro post sobre las croquetas y la comida natural para entender un poco más sobre el tema. Leer ahora.

Por otro lado se trata de un tipo de perro que no necesita mucho ejercicio físico.

Las características físicas del bulldog ingles le impiden ser un atleta de maratones.

Prefiere esfuerzos más breves y paseos suaves en horarios no demasiados calientes.

Por su bienestar, sobre todo a largo plazo, será mejor evitar ejercicios muy intensos o de gran impacto en sus articulaciones como saltos o carreras muy sostenidas.

Luego se encuentra más cómodo descansando dentro de casa al lado de su dueño.

O tomando un poco de sol mientras hace una siesta.

Estándar Bulldog Ingles

Estándar Bulldog Ingles

En este apartado vamos a ver paso a paso el Estándar Bulldog Inglés, algo muy peculiar para esta raza que tiene unas características muy bien definidas.

Nuestro amado Bulldog Inglés se presenta como un perro de pelo liso y grueso, con un cuerpo bajo, ancho, fuerte y compacto.

Su cabeza es bastante grande respecto a su talla y la cara es corta con una frente arrugada.

Su hocico ancho con varios pliegues encima de la nariz e inclinado hacia arriba. También tiene unos grandes ojos de un color casi negro.

Sin embargo su cuerpo es corto, robusto y fuerte y además tiene las extremidades musculosas y atléticas como si se tratara de un culturista.

Las patas traseras son más altas que las delanteras y un poco más ligeras ejerciendo menos fuerza en el suelo.

Por otro lado las hembras tienen un desarrollo y una potencia menos acentuada respecto a los machos.

Estándar Bulldog Ingles –

Cráneo

La primera pieza para analizar del estándar Bulldog Inglés es el cráneo.

El cráneo del Bulldog Inglés tiene una gran circunferencia con un perímetro igual a la altura de la cruz.

Con respecto a su vista delantera nos muestra una gran altura desde el borde de la mandíbula hasta la parte más alta del cráneo, ancho y cuadrado.

Sus pómulos son redondeados y se extienden a los lados debajo de los ojos. Además su frente es bastante plana y llena de arrugas.

Tiene una depresión profunda y ancha entre los ojos.

Cara

El hocico es corto, ancho y apunta hacía arriba. Trufa y orificios nasales son grandes, anchos y negros.

Por otro lado las partes péndulas de los labios superiores son anchas, amplias y pendientes. Cubren completamente la mandíbula inferior, pero nunca por delante. También tapan el labio inferior y los dientes por completo.

Para mantener el estándar Bulldog Inglés, los maxilares son amplios, muy grandes y cuadrados, con la mandíbula inferior proyectada hacía adelante y volviéndose un poquito hacía arriba.

Ojos

Por lo general sus ojos se sitúan en la parte baja de la cabeza a una buena distancia del cráneo.

También están bastante separados de las orejas. Se encuentran separados entre sí, son redondeados, de tamaño medio.

Su color es muy oscuro con tendencia al negro, sin mostrar partes blancas cuando miran hacía el frente.

Orejas

Para mantener el estándar Bulldog Inglés, las orejas se encuentran en la parte superior del cráneo.

Por lo general están lo más separadas posible entre sí y lo más lejos posible de los ojos. Suelen ser pequeñas y finas.

El borde interno superior o frontal se dobla hacía fuera y atrás, mostrando el conducto auricular interno.

Boca

La boca es formada por maxilares muy anchos y cuadrados. Además se encuentran seis pequeños incisivos entre los colmillos formando una línea recta.

Los dientes, grandes y fuertes, no se ven cuando la boca esta cerrada.

Cuello

Finalmente para respeta rl estándar Bulldog Inglés, el cuello es de longitud modesta, verdaderamente grueso y muy muy fuerte.

Presenta mucha piel suelta, gruesa y con muchas arrugas. En la zona de la garganta forma una papada que llega hasta el pecho.

Estándar Bulldog Inglés

Extremidades delanteras

En el estándar Bulldog Inglés, las extremidades anteriores presentan unos hombros muy anchos, oblicuos, profundos. En realidad son tan musculosas que parecen esculpidas en su cuerpo como una estatua.

Los pectorales son también amplios profundos y redondeados.

Por lo general las patas delanteras son fuertes y resistentes, bien separadas entre si con músculos muy desarrollados.

Su contorno es arqueado aunque sus huesos son rectos y fuertes.

Por otro lado los codos son bajos y lejos de las costillas, mientras sus metacarpos son cortos, rectos y fuertes.

Estándar Bulldog Inglés – Extremidades traseras

Finalmente las extremidades posteriores presentan unas patas grandes y más largas que las anteriores.

Sus babillas son redondeadas y miran hacia fuera como alejándose del cuerpo.

Los pies anteriores y posteriores miran también hacia fuera, tienen un tamaño medio y son redondeados.

Por otra parte los dedos son compactos y gruesos, bien separados entre sí.

La cola es baja, corta y se vuelve hacia abajo acabando en una punta fina.

Andadura

Su andadura es muy particular debido a su peso elevado y su cuerpo diferente. Cuando camina parece siempre estar dando pequeños y rápidos pasos. Los pies traseros casi no se levantan del suelo.

De hecho se puede comparar a un atleta de 100 metros. Por eso desprende mucha potencia y puede correr muy rápido, pero solo por pequeñas distancias.

Bulldog ingles extremidades anteriores
Bulldog ingles extremidades posteriores

Cuerpo Bulldog Ingles

Según el estándar Bulldog Inglés, el cuerpo de nuestro perro presentará un tórax muy ancho, redondeado y profundo.

Por otro lado su dorso es corto, fuerte y ancho entre los hombros. Se estrecha al llegar al riñón.

Tiene una ligera caída por detrás de la cruz, desde la cual tendría que elevarse hasta el riñón, curvándose de nueva para llegar a la cola.

Sin embargo esta es una característica muy importante de la raza.

Por lo general el pelo que lo recubre suele ser fino y corto y nunca podremos decir que es áspero.

Las tonalidades de color son varias.

Finalmente entre la más famosas tenemos la unicolor con hocico negro, atigrados, rojizos, dorados con manchas blancas, blanco.

Con respecto a los pesos, suelen ser bastante variables, aunque normalmente están entre los 25/30 Kg por los machos y un poco menos por las hembras.

Es muy importante tener bajo control el peso de nuestro querido Bulldog.

Por esto una alimentación sana y natural es fundamental porque el sobrepeso puede traer muchas consecuencias indeseadas y muchos problemas físicos.

Estándar Bulldog
Historia Bulldog Inglés

Historia Bulldog Inglés

La historia Bulldog Ingles se data en los comienzos del Siglo XIX.

Se presume que esta fantástica raza de perros derive del antiguo perro africano o llamado también perro de Toro Maltés.

Fue por aquel entonces importada para Inglaterra donde fue cruzada con los antiguos mastines de la isla, originando al llamado Bulldog Inglés.

Al principio de esta larga aventura, este perro era muy diferente del actual, tanto físicamente como respecto a su carácter.

De hecho su figura era más alta, más ligera, casi esbelta.

Podríamos hasta decir, sin miedo de equivocarnos, que en aquella época era más parecido con el actual Boxer y sin unas características homogéneas como podemos observar en la actualidad.

Además existía una enorme diferencia entre un ejemplar y otro porque la única cosa realmente importante para los criadores eran la fuerza y agresividad que podía demostrar este animal.

Su objetivo en aquella época era pelear y luchar: por lo tanto también su carácter no tenía nada que ver con el dulce y amable perro al que nos hemos acostumbrado en la actualidad.

Aquel Bulldog era un perro de pura lucha que no tenía ningún tipo de trato cariñoso y atencioso hacía el ser humano.

Su criador se ocupaba solamente de mal alimentarlo para que estuviera cada vez más agresivo durante las peleas.

Se utilizaba solo como perro de pelea y solía enfrentarse de forma muy valiente con animales de tamaño muy superior al suyo, como por ejemplo osos, toros y leones.

Sucesivamente, ya muy popular en Inglaterra, su función fue sobre todo ser un perro de presa de toros.

Estos eventos, llamados Bullbaiting eran un pasatiempo muy difuso en Inglaterra entre los siglos XIII y XVIII.

Finalmente en ese momento de la historia Bulldog Inglés, tenía como objetivo apresar y sujetar al toro por las orejas y los ollares que eran sus puntos más débiles.

Bulldog Ingles Bullbaiting

Historia Bulldog Inglés – SIGLO XVIII e XIX

Por lo tanto por aquel entonces de la historia Bulldog Inglés, nos encontrábamos con un animal fiero, agresivo, con una enorme fuerza y mucha valentía para desafiar animales de un tamaño muy superior al suyo.

Como comentábamos arriba, su aspecto no era para nada importante para los criadores.

Por suerte en 1778 el duque de Devonshire, en Staffordshire, abolió de forma oficial esta afición del Bullbaiting.

Pero el Bulldog continuó a ser utilizado para fines de lucha, durante todavía un largo periodo, esta vez contra osos, ratas, leones u otros perros.

Finalmente, el alto coste de estas aficiones, terminó con ellas en el siglo XVIII.

En un primer momento se pensó que nuestro amado perro bulldog iría a desaparecer porque no tenía más su función principal en la vida, la lucha.

Sin embargo algunos criadores dedicaron sus esfuerzos en transformar esta raza en un perro casero amable y tranquilo, y por fin lo consiguieron.

A finales del siglo XVIII y principio del XIX, su aspecto físico seguía lejos del actual y sus rasgos continuaban a ser los de un animal de pelea.

Pero con la creación del “Bulldog Club” en Inglaterra se empezó a cuidar mucho más sus cualidades.

En 1859 se celebró el primer certamen de belleza para el Bulldog.

Sin embargo el primer verdadero estándar sobre este perro fue el Philo Kuon, redactado en Londres en 1865 por Samuel Wickens .

Esto permitió poco a poco la creación del estandarte actual, gracias sobre todo a la contribución de centenares de criadores durante los últimos 200 años.

Los Bulldog Crib y Rosa vienen considerados como los padres de la raza actual. Los verdaderos estandartes de la redacción del Philo Kuon.

Bulldog Ingles Rosa y Crib

Historia Bulldog Ingles – El BULLDOG CLUB

Pero solo en 1875, cuando se fundó el “Bulldog Club Incorporated” en Inglaterra, que existe todavía hoy en día, se empezó realmente a trabajar sobre la raza para llegar al Bulldog actual.

Su objetivo primordial fue dignificar este perro con una mala fama, creando unos estándares tanto de belleza como de comportamiento para que nuestra mascota fuera un perro familiar, amigable y cariñoso como lo conocemos hoy en día.

También fue muy importante en el cambiamiento morfológico y de carácter del Bulldog el comienzo de los concursos de belleza canina.

Ya lo más importante para el criador no era la fuerza bruta y la agresividad de los ejemplares. Sino su belleza, su pureza y su comportamiento.

La primera exposición en la que fue aceptada la raza se disputó en Birmingham en 1860. El primer ganador Bulldog fue King Dick en 1861.

Bulldog Ingles Historia – SIGLO XX

Muchos de los mejores machos y pedigrees de hoy en día derivan de perros famosos de finales de Siglo XIX y principio de XX.

Entre los más famosos tenemos Monarch, Donald, King Dick, Old King Cole, Crib, Rosa, Thunder, Sir Anthony, Brutus y Sancho Panza.

En esta época los criadores más famosos de Bulldog fueron Mr. S.E. Shirley, Mr. G. Roper, Mr. R.J. Lloyd Price, Jesse Oswell, Mr. Clement, y Mr. Henshaw.

A finales del siglo XIX Robert Hartley, Charles Hopton, Walter Jeffries y Sam Woodiwiss consiguieron ser criadores de fama. Respetados tanto en Inglaterra como en Norteamérica.

Historia Bulldog Ingles – Bulldog Actual

Sin embargo muchos de los mejores Bulldogs, fueron exportados para EEUU.

Allí en 1898 se fundó el primer club local: el “Bulldog Club of America”.

Las dos Guerras Mundiales también afectaron la población de Bulldog que pasó de 12000 a 8000 durante la primera guerra.

Después de la Segunda Guerra Mundial, surgieron nuevos personajes en este ambiente.

Fueron muy influyentes en el desarrollo que nos ha llevado al perro actual.

Los criadores de mayor calidad han salido de Inglaterra. Han invertido grandes cantidades de dinero para obtener perros siempre mejores y de gran prestigio.

Por eso nuestra raza favorita ha llegado a ser un perfecto compañero de vida en el interior de nuestras casas.

Entre los principales criadores podemos citar Jack y Kathleen Cook, Les y Ellen Cotton, Arthur Westlake, Dora y George Wakefield, Harold y Audie Hayball.

Entre los perros recordaremos Ch. Aldridge Advent Gold, Ch. Maelor Solorium, Ch. Prince of Woodgate y Ch. Noways Chuckley.

Conclusión Historia Bulldog Inglés

Has podido ver que la historia bulldog inglés es bastante joven, pero ha evolucionado muy rápido.

Hemos pasado de un perro agresivo que peleaba con animales de un tamaño descomunal, a un perro tranquilo y pacifico que vive en casa y adora los niños.

Ahora el objetivo de los criadores tendría que ser mejorar los ejemplares de esta raza, mejorando sus problemas de salud.

Pero, siendo un perro muy caro, la mayoría de criadores privilegia el negocio a la mejora de la raza y entonces veremos en unos cuantos años donde nos llevará la historia Bulldog Inglés.

Bulldog inglés precio: ¿Cuánto cuesta un cachorro?

Bulldog inglés precio: ¿Cuánto cuesta un cachorro?

¿Cuánto cuesta un Bulldog Inglés? ¿Cuál es el precio de un cachorro y por qué existen diferencias tan grandes entre unos criadores y otros?

Si estás pensando en comprar un cachorro de Bulldog Inglés, probablemente hayas terminado haciendo alguna de estas búsquedas:

“Bulldog inglés precio”, “¿Cuánto cuesta un Bulldog Inglés?”, “¿Cuánto vale un Bulldog Inglés?” o simplemente “precios Bulldog Inglés”.

Y tiene todo el sentido.

Antes de enamorarte de una foto de un cachorro con esa cara imposible de resistir, conviene saber cuánto dinero necesitas realmente y, sobre todo, qué debería haber detrás del precio que estás pagando.

Porque con el Bulldog Inglés ocurre algo importante:

el cachorro más barato no necesariamente es el más barato a largo plazo.

Y tampoco el más caro es automáticamente el mejor.

Bulldog inglés precio: ¿cuánto cuesta realmente?

No existe un precio único para un cachorro de Bulldog Inglés.

El precio puede variar considerablemente dependiendo del criador, la línea de sangre, la selección de los progenitores, las pruebas realizadas, la crianza, la ubicación, la demanda y las características concretas del cachorro.

Por eso, desconfiaría tanto de quien afirma que “un Bulldog Inglés bueno cuesta exactamente X euros” como de quien utiliza un precio muy elevado para justificar automáticamente una supuesta calidad superior.

El precio es solamente una parte de la historia.

La pregunta realmente importante es:

¿Qué estás recibiendo a cambio de ese dinero?

¿Por qué el Bulldog Inglés puede ser más caro que otras razas?

Hay varias razones que pueden explicar un precio elevado.

Y algunas tienen que ver directamente con las particularidades de la raza.

1. La reproducción puede requerir más atención

El Bulldog Inglés tiene una conformación corporal muy particular.

Su estructura, el tamaño de la cabeza de los cachorros y determinadas características de la raza pueden hacer que la reproducción y el parto requieran una planificación y una supervisión veterinaria especialmente cuidadosas.

En algunos casos puede ser necesaria una cesárea.

Esto supone costes adicionales y, sobre todo, significa que una cría responsable no debería plantearse como simplemente juntar un macho y una hembra y esperar a que nazcan los cachorros.

Un criador responsable tiene que asumir determinados riesgos y estar preparado para intervenir cuando sea necesario.

Y todo eso forma parte del coste real de criar.

2. Criar bien un cachorro cuesta dinero

Un cachorro no aparece de repente cuando alguien publica una fotografía en Internet.

Antes de llegar a su nuevo hogar ha habido alimentación, cuidados, limpieza, controles veterinarios, identificación, vacunación según edad, desparasitación cuando corresponde y seguimiento de la camada.

Pero hay algo todavía más importante:

el trabajo de selección y cuidado empieza mucho antes de que nazca el cachorro.

Un criador responsable debería invertir tiempo en seleccionar los reproductores, conocer sus antecedentes y reducir, dentro de lo posible, determinados riesgos relacionados con la salud y la conformación.

Por eso no tiene mucho sentido comparar únicamente:

“Este cachorro cuesta 1.500 € y este otro 2.500 €.”

Primero habría que saber qué ha hecho cada criador para llegar hasta ese cachorro.

3. Hay pocos cachorros en algunas camadas

El tamaño de las camadas puede variar y no existe un número fijo que pueda utilizarse para establecer el precio de un Bulldog Inglés.

Pero cuando una camada es pequeña, los costes de reproducción y crianza se reparten entre menos cachorros.

Eso puede influir en el precio final.

No obstante, tampoco utilizaría una camada pequeña como justificación automática para cobrar más.

El precio debe analizarse junto con todo lo demás.

¿La salud influye en el precio de un Bulldog Inglés?

Debería influir en la inversión del criador, pero hay que tener mucho cuidado con cómo interpretamos esto.

El Bulldog Inglés es una raza que puede presentar determinados problemas de salud relacionados con su conformación y con factores hereditarios.

Por eso es especialmente importante que los reproductores sean seleccionados de forma responsable y que el criador conozca los problemas relevantes para la raza.

Dependiendo de las líneas y del programa de cría, pueden realizarse diferentes controles veterinarios y pruebas relacionadas con enfermedades hereditarias o características concretas.

Pero aquí hay una diferencia fundamental:

tener pruebas de salud no significa que un cachorro esté garantizado contra cualquier enfermedad durante toda su vida.

Y tener un precio elevado tampoco.

Lo que sí puede indicar es que el criador está realizando una inversión real en selección y prevención.

Antes de comprar, pregunta exactamente:

  • ¿Qué pruebas se han realizado a los padres?
  • ¿Qué resultados han obtenido?
  • ¿Qué enfermedades se controlan en esa línea?
  • ¿Puedo ver la documentación?
  • ¿Puedo conocer a los progenitores?
  • ¿Cómo se crían los cachorros?
  • ¿Qué seguimiento reciben antes de entregarse?

Las respuestas a estas preguntas son mucho más interesantes que escuchar simplemente:

“Es una línea de mucha calidad.”

¿El pedigrí hace que un Bulldog Inglés sea mejor?

No necesariamente.

El pedigrí documenta la genealogía del perro y puede ser importante para conocer sus ascendientes y participar en determinadas actividades de cría o exposición.

Pero un pedigrí no es un certificado de salud.

Tampoco convierte automáticamente a un cachorro en mejor perro de compañía.

Por eso no deberíamos caer en ninguno de los dos extremos.

Ni pensar:

“Sin pedigrí es necesariamente un mal perro.”

Ni pensar:

“Tiene pedigrí, por tanto es necesariamente sano.”

El pedigrí puede aportar información valiosa sobre la genealogía.

La salud y la calidad de la crianza requieren analizar muchas más cosas.

Bulldog inglés precio: ¿cuánto debería pagar?

Aquí es donde hay que actualizar el antiguo artículo de BulldogTribe.

No tiene sentido establecer hoy unas tarifas rígidas como si fueran universales para toda España.

Los precios cambian con el tiempo y también pueden variar mucho entre criadores y camadas.

Como orientación general, un cachorro de Bulldog Inglés procedente de una cría responsable puede situarse aproximadamente en un rango de varios miles de euros, aunque existen diferencias importantes según la línea, el criador, la zona y lo que esté incluido.

Por eso no utilizaría una tabla del tipo:

  • 500-1.000 € = cachorro malo;
  • 1.000-1.500 € = cachorro bueno;
  • 1.500-2.000 € = cachorro de calidad;
  • +2.000 € = hijo de campeón.

La realidad es bastante más compleja.

Puedes encontrar un cachorro barato con una crianza excelente, aunque sea menos habitual.

Puedes encontrar un cachorro muy caro con una crianza mediocre.

Y también puedes encontrar precios elevados perfectamente justificados por una cría especialmente cuidada.

El precio por sí solo no te permite distinguirlos.

¿Un Bulldog Inglés barato es una mala compra?

No necesariamente.

Pero un precio excepcionalmente bajo debería hacerte investigar mucho más.

Si alguien está ofreciendo cachorros a un precio muy inferior al habitual, pregunta por qué.

¿Dónde se han criado?

¿Quiénes son los padres?

¿Puedes conocerlos?

¿Dónde vive la camada?

¿Qué controles veterinarios tienen?

¿Qué documentación recibirás?

¿A qué edad se entrega el cachorro?

¿Quién se hace responsable si aparece un problema?

¿Puedes visitar las instalaciones?

¿El vendedor responde con claridad a todas tus preguntas?

Si empieza a aparecer una colección de excusas, prisas, fotografías robadas, lugares de entrega extraños o documentación que nunca llega, el precio debería pasar a un segundo plano.

Hay compras que salen caras precisamente porque parecían demasiado baratas.

¿Qué debería incluir el precio de un cachorro?

Antes de comparar precios, pregunta exactamente qué incluye la cantidad que te están pidiendo.

Dependiendo del criador y de la edad de entrega, puede incluir elementos como:

  • identificación mediante microchip;
  • documentación correspondiente;
  • vacunas según edad;
  • desparasitaciones;
  • controles veterinarios;
  • contrato de compraventa;
  • documentación genealógica cuando corresponda;
  • información sobre alimentación;
  • recomendaciones para los primeros días;
  • seguimiento después de la entrega.

No todos los criadores incluyen exactamente lo mismo.

Por eso es mucho más útil comparar qué incluye cada precio que comparar únicamente la cifra final.

¿A qué edad debería entregarse un Bulldog Inglés?

Este es otro punto en el que no merece la pena ahorrar.

Un cachorro necesita permanecer con su madre y sus hermanos durante una etapa fundamental de su desarrollo.

No compraría un cachorro porque alguien te diga:

“Te lo puedo entregar ya y así te ahorras dinero.”

Si el vendedor tiene prisa por quitarse de encima los cachorros, eso debería hacerte pensar.

El momento adecuado de entrega debe respetar la normativa aplicable y las necesidades de desarrollo y bienestar del cachorro.

Y cuanto más pequeño sea el cachorro, más importante es preguntar exactamente por qué se está entregando tan pronto.

No compres solamente por una fotografía

Este es probablemente uno de los mejores consejos que podemos darte.

El Bulldog Inglés es una raza especialmente fácil de vender por Internet.

Una fotografía de un cachorro de ocho semanas puede conseguir que alguien se enamore en treinta segundos.

Pero tú no estás comprando una fotografía.

Estás incorporando un animal a tu familia durante muchos años.

Por eso intenta conocer personalmente al criador y, siempre que sea posible, ver dónde se crían los cachorros y conocer a la madre.

Pregunta por el padre, su procedencia y sus características.

Observa el comportamiento de los perros.

Habla con el criador.

Haz preguntas incómodas.

Y fíjate también en cómo responde cuando le preguntas por los posibles problemas de salud de la raza.

Un criador que te promete un Bulldog “sin ningún problema de salud” no te está dando una garantía.

Te está vendiendo una promesa imposible.

¿Y las tiendas de animales?

Comprar un cachorro en una tienda puede parecer sencillo porque tienes el animal delante y puedes llevártelo rápidamente a casa.

Pero eso no significa que tengas la misma información sobre su origen y crianza que tendrías comprando directamente a un criador responsable.

En una raza como el Bulldog Inglés, conocer el origen del cachorro, sus progenitores y las condiciones en las que ha sido criado resulta especialmente importante.

Por eso nuestra recomendación es investigar primero quién está criando al cachorro, no simplemente dónde lo puedes comprar.

El verdadero precio de un Bulldog Inglés empieza después de comprarlo

Y aquí llegamos a una cuestión que muchas personas olvidan.

Supongamos que has encontrado el cachorro perfecto.

Has pagado 2.000 €, 2.500 € o la cantidad que finalmente hayas acordado.

¿Ya está?

Ni mucho menos.

Ese es solamente el principio.

Tendrás que pagar durante años:

  • alimentación;
  • revisiones veterinarias;
  • vacunas y prevención sanitaria;
  • antiparasitarios;
  • higiene;
  • accesorios;
  • posibles tratamientos;
  • medicamentos cuando sean necesarios;
  • y cualquier intervención veterinaria que pueda surgir.

Y precisamente porque hablamos de Bulldog Inglés, conviene tener un margen económico para imprevistos veterinarios.

No deberías gastar todo tu presupuesto en comprar el cachorro y quedarte sin capacidad para afrontar sus necesidades posteriores.

¿Comprar o adoptar un Bulldog Inglés?

Comprar a un cachorro no es la única posibilidad.

También existen Bulldogs adultos que necesitan una segunda oportunidad.

En ocasiones llegan a asociaciones o particulares que, por diferentes circunstancias, ya no pueden hacerse cargo de ellos.

La adopción puede ser más difícil porque no siempre hay Bulldogs disponibles y porque algunos pueden llegar con problemas de salud o comportamiento que requieren experiencia y paciencia.

Pero eso no significa que no merezca la pena considerarla.

Puedes consultar nuestra información sobre adoptar un Bulldog Inglés si esta opción encaja contigo.

Entonces, ¿cuál es el precio correcto de un Bulldog Inglés?

La respuesta más honesta es:

no existe un precio correcto universal.

Existe un precio que puede estar justificado por una determinada crianza y otro que puede estar completamente inflado.

Por eso, cuando busques Bulldog inglés precio, no te quedes solamente con la cifra.

Investiga:

Quién lo ha criado.

Quiénes son sus padres.

Qué controles se han realizado.

Dónde ha crecido.

Qué documentación tiene.

Qué incluye el precio.

Qué garantías y responsabilidad ofrece el criador.

Y, sobre todo, qué ocurre si el cachorro desarrolla un problema después de llegar a tu casa.

Porque un Bulldog Inglés no debería ser barato simplemente porque alguien haya conseguido reducir al mínimo los costes de su crianza.

Pero tampoco debería ser caro simplemente porque alguien haya aprendido a poner una cifra enorme debajo de una fotografía bonita.

El mejor precio es el que puedes justificar

Cuando compres un Bulldog Inglés, intenta no buscar simplemente:

“el cachorro más barato”.

Pero tampoco:

“el más caro porque será el mejor”.

Busca al criador que pueda explicarte de forma transparente por qué sus cachorros cuestan lo que cuestan y qué trabajo, selección y cuidados hay detrás.

Y recuerda algo todavía más importante:

el precio de compra de un Bulldog Inglés es solamente el primer capítulo de la inversión.

Si puedes permitirte comprarlo pero no puedes permitirte mantenerlo correctamente durante los próximos años, todavía no puedes permitirte ese Bulldog.

Y en ese caso, esperar es una decisión mucho más responsable que comprarlo.

Porque mi Bulldog ladea la cabeza cuando le hablo

Porque mi Bulldog ladea la cabeza cuando le hablo

¿Alguna vez te has fijado en que tu Bulldog ladea la cabeza cuando le hablas?

Le dices cualquier cosa —“¿vamos a salir?”, “¿quieres comer?”, “qué guapo eres”— y de repente inclina la cabeza hacia un lado, te mira fijamente y parece que está intentando descifrar hasta la última palabra.

Es uno de esos gestos que hacen que cualquier propietario de un Bulldog se derrita.

Pero detrás de esa expresión tan simpática hay algo más interesante que simplemente “poner cara de bueno”.

Entonces, ¿por qué tu Bulldog ladea la cabeza cuando le hablas?

¿Por qué los perros ladean la cabeza?

No existe una única explicación demostrada para este comportamiento.

De hecho, todavía queda mucho por estudiar sobre por qué algunos perros lo hacen con mucha frecuencia y otros prácticamente nunca.

Una de las posibilidades es que el perro esté intentando procesar mejor la información que está recibiendo.

Cuando le hablas, tu Bulldog Inglés no solamente escucha las palabras. También puede prestar atención a tu tono de voz, la intensidad, el ritmo, tus movimientos y las expresiones de tu cara.

Ladear la cabeza podría ayudarle a obtener información adicional del sonido o a orientar mejor sus sentidos hacia lo que está ocurriendo.

Y aquí aparece una segunda posibilidad especialmente interesante.

Tu Bulldog también está intentando entenderte

Los perros son excelentes observadores de nuestro comportamiento.

Mucho antes de que nosotros terminemos una frase, probablemente nuestro Bulldog ya ha detectado determinadas señales: el tono que utilizamos, nuestra postura, hacia dónde miramos o incluso qué estamos haciendo mientras hablamos.

Por eso no es extraño que un perro incline la cabeza cuando escucha una palabra o una expresión que le resulta especialmente familiar.

Por ejemplo:

“¿Quieres salir?”

Si esa frase suele terminar con el collar, la correa y un paseo, tu Bulldog puede haber aprendido perfectamente que esas palabras tienen consecuencias.

Lo mismo ocurre con:

  • “¿Quieres comer?”
  • “¿Dónde está la pelota?”
  • “Vamos.”
  • “¿Quién viene?”
  • Su propio nombre.
  • Cualquier otra palabra que haya aprendido a relacionar con algo importante para él.

El ladeo de cabeza puede formar parte de ese momento de atención y procesamiento.

¿Y por qué parece que nos entiende perfectamente?

Porque, en cierta medida, probablemente sí entiende algunas cosas.

No significa que tu Bulldog comprenda el lenguaje humano exactamente como lo hacemos nosotros.

Pero los perros pueden aprender asociaciones entre determinados sonidos, palabras, entonaciones y acontecimientos.

Además, utilizan muchísimo la información que reciben de nuestro cuerpo.

Tu Bulldog puede aprender que cuando dices algo con determinado tono y haces determinado movimiento, normalmente ocurre algo después.

Por eso muchas veces parece que está teniendo una auténtica conversación contigo.

Y entonces llega ese momento mágico:

Le hablas.

Él te mira.

Inclina la cabeza.

Y tú automáticamente:

“¡Pero bueno, qué cara tienes!”

Y ahí está la otra parte de la historia.

Tu Bulldog puede haber aprendido que ese gesto funciona

Esta es probablemente una de las razones por las que algunos perros pueden repetir determinados comportamientos.

Si cada vez que tu Bulldog ladea la cabeza tú sonríes, le acaricias, le hablas con cariño o incluso le das atención, el perro puede aprender que ese comportamiento tiene una consecuencia positiva.

No significa necesariamente que esté intentando “engañarte”.

Es mucho más sencillo.

Ha descubierto que cuando hace determinadas cosas, consigue determinadas respuestas de su humano.

Y los perros son muy buenos aprendiendo precisamente eso.

Si cada vez que ladea la cabeza tú:

  • le acaricias,
  • le sonríes,
  • le prestas atención,
  • le hablas con una voz cariñosa,
  • o incluso coges el móvil para hacerle una foto,

es perfectamente posible que ese comportamiento termine apareciendo con mayor frecuencia.

¿Entonces lo hace porque sabe que nos encanta?

Puede haber aprendido que provoca una reacción positiva, sí.

Pero eso no significa que podamos afirmar que el Bulldog ladea la cabeza deliberadamente para manipularnos.

Es mejor entenderlo como aprendizaje por asociación.

El perro realiza un comportamiento.

Obtiene una respuesta agradable.

Y la probabilidad de repetir ese comportamiento puede aumentar.

Es exactamente el mismo principio por el que un perro aprende que sentarse cuando se lo pedimos puede acabar en una recompensa.

La diferencia es que en este caso probablemente nadie le ha enseñado conscientemente a ladear la cabeza.

Simplemente ha descubierto que hacerlo suele funcionar.

¿Los Bulldogs son especialmente empáticos?

Los Bulldogs pueden ser perros muy atentos a sus propietarios y muy sensibles a las interacciones sociales, pero no hay que atribuir automáticamente cada comportamiento curioso a una supuesta “empatía especial de la raza”.

Los perros, en general, son extraordinariamente buenos leyendo determinadas señales humanas.

Pueden responder a nuestro tono de voz, expresiones, movimientos y rutinas.

Y cada perro desarrolla además su propia personalidad.

Por eso dos Bulldogs pueden convivir con sus familias de formas completamente diferentes.

Uno puede ladear la cabeza constantemente.

Otro puede mirarte con absoluta indiferencia.

Y ambos pueden estar perfectamente sanos.

¿Y esa especie de sonrisa de algunos Bulldogs?

Aquí también conviene separar lo que vemos nosotros de lo que realmente significa para el perro.

Algunos perros parecen sonreír porque retraen los labios, levantan las comisuras o adoptan una expresión que nosotros asociamos inmediatamente con una sonrisa.

Pero eso no significa necesariamente que estén sonriendo con el mismo significado emocional que tiene una sonrisa humana.

Los perros tienen su propio lenguaje corporal.

Por eso es mucho más útil observar el conjunto de señales —postura, cola, orejas, mirada, tensión corporal, movimientos y contexto— que interpretar un único gesto como si tuviera exactamente el mismo significado que en una persona.

Pero cuidado: no todos los ladeos de cabeza son normales

Y aquí hay algo bastante más importante que saber si tu Bulldog está intentando entenderte.

Si tu perro ladea la cabeza de forma persistente, especialmente si antes no lo hacía, no deberíamos interpretarlo simplemente como una conducta graciosa.

Un ladeo continuo puede estar relacionado con problemas del oído o con alteraciones del sistema vestibular, que participa en el equilibrio y la orientación espacial.

Presta especial atención si además aparecen síntomas como:

  • pérdida de equilibrio;
  • caminar en círculos;
  • dificultad para mantenerse de pie;
  • movimientos anormales de los ojos;
  • vómitos o náuseas;
  • dolor de oído;
  • secreción o mal olor del oído;
  • pérdida de audición;
  • desorientación;
  • aparición repentina del ladeo.

En esos casos, lo correcto es consultar con un veterinario y no asumir que simplemente está haciendo su habitual gesto adorable.

Un Bulldog que ladea la cabeza durante unos segundos mientras le hablas es una cosa.

Un Bulldog que mantiene la cabeza inclinada durante horas o empieza a hacerlo de repente es otra muy diferente.

Entonces, ¿por qué mi Bulldog ladea la cabeza cuando le hablo?

Probablemente no exista una única respuesta.

Puede estar prestando más atención al sonido, intentando localizarlo mejor, procesando una palabra familiar, observando nuestras expresiones o simplemente repitiendo un comportamiento que ha aprendido que provoca una respuesta positiva.

Y probablemente nunca sabremos exactamente qué está pasando por esa cabeza en cada ocasión.

Pero quizá precisamente ahí está parte de la gracia.

Porque cuando tu Bulldog te mira fijamente, inclina la cabeza y parece preguntarte:

“¿Qué has dicho?”

es bastante difícil no contestarle.

Y mucho menos resistirse a acariciarlo.

Así que sí: disfruta de ese pequeño gesto.

Pero recuerda la diferencia entre un ladeo ocasional asociado a la atención y una inclinación persistente que puede indicar un problema de salud.

Porque conocer a nuestro Bulldog también significa saber cuándo algo es simplemente adorable y cuándo merece que le prestemos atención.

10 Beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa

10 Beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa

¿Te has preguntado alguna vez cuáles son los beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa?

Si nunca has convivido con un perro, probablemente te resulte difícil entender por qué alguien puede querer tanto a un animal.

Y todavía más cuando hablamos de un Bulldog Inglés, un perro que ronca, babea, suelta pelos, ocupa medio sofá y parece haber sido diseñado específicamente para hacer lo que le da la gana.

Lo he visto muchas veces.

Personas que nunca han tenido perro nos miran como si fuéramos un poco exagerados cuando hablamos de nuestros Bulldogs. Hasta que conviven con uno.

Porque vivir con un perro tiene sus inconvenientes. Hay gastos, responsabilidades, pelos por todas partes, paseos aunque llueva y una criatura que depende de ti absolutamente todos los días.

Pero también existe algo que resulta bastante más difícil de explicar con palabras.

Un perro pasa a formar parte de tu vida.

Y cuando hablamos de un Bulldog Inglés, además, la relación suele tener una personalidad muy particular.

Es un perro profundamente apegado a las personas, divertido, cariñoso y extraordinariamente expresivo.

Por eso hoy vamos a hablar de algunos de los principales beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa.

1. Tener un Bulldog Inglés puede ayudarte a relajarte

Este probablemente sea uno de los beneficios que más rápidamente experimenta cualquier persona que convive con un perro.

Llegas a casa después de un día complicado.

Estás cansado.

Has tenido problemas.

Quizás llevas horas pensando en algo que no consigues solucionar.

Abres la puerta y allí está tu Bulldog.

No sabe cuánto dinero tienes.

No le importa si has tenido un día horrible en el trabajo.

No necesita que le expliques qué ha ocurrido.

Simplemente está feliz de verte.

Una caricia, un abrazo, unos minutos jugando o simplemente sentarte a su lado pueden ayudarte a desconectar de lo que estaba ocurriendo cinco minutos antes.

Y esto no significa que un Bulldog Inglés sea una especie de tratamiento médico contra el estrés.

Significa algo mucho más sencillo: la convivencia con un animal querido puede formar parte de nuestra rutina de descanso, contacto y desconexión.

Además, acariciar a nuestro perro, observarlo dormir o interactuar con él nos obliga muchas veces a abandonar durante unos minutos el mundo que tenemos dentro de la cabeza.

Y eso, en determinados momentos, vale muchísimo.

2. Un Bulldog Inglés nunca deja de hacerte compañía

Hay una diferencia enorme entre estar solo y sentirse solo.

Puedes vivir acompañado y sentirte completamente solo.

Y también puedes pasar muchas horas sin hablar con nadie y sentir que tienes compañía.

Un Bulldog Inglés está ahí.

Cuando trabajas.

Cuando ves una película.

Cuando lees.

Cuando desayunas.

Cuando estás enfermo.

Cuando estás preocupado.

Y, por supuesto, cuando decides sentarte tranquilamente en el sofá y descubres que tu Bulldog ya había decidido que ese sitio era suyo.

Esta presencia constante puede convertirse en una parte muy importante de la vida cotidiana.

El perro establece una relación de compañía que no depende de que estés teniendo un buen día.

Y probablemente esta sea una de las razones por las que muchas personas que viven solas encuentran en su perro una compañía tan importante.

3. Tener un perro crea una rutina diaria

Otro de los beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa tiene que ver con algo aparentemente poco emocionante: la rutina.

Un perro necesita comer.

Necesita salir.

Necesita atención.

Necesita actividad.

Necesita cuidados.

Y eso significa que, aunque tú tengas un día horrible, hay determinadas cosas que tienes que hacer.

Tienes que levantarte.

Tienes que salir a pasear.

Tienes que preparar su comida.

Tienes que dedicarle un rato.

En una época en la que muchas personas pasan buena parte del día sentadas delante de una pantalla, esta obligación puede convertirse en algo positivo.

Un perro introduce movimiento y estructura en nuestra vida.

Y no necesitas convertirte en atleta.

Unos paseos diarios ya suponen levantarte de la silla, salir de casa y caminar.

En el caso del Bulldog Inglés, además, hay que adaptar siempre la actividad a sus características físicas, especialmente durante los meses de calor.

No se trata de hacer kilómetros.

Se trata de mantener una vida activa y una rutina compartida.

4. Puede ayudarte a combatir el sedentarismo

Este beneficio está relacionado con el anterior, pero merece su propio apartado.

Tener un perro significa que no puedes pasar todos los días completamente inmóvil.

Incluso aunque tengas un jardín, un Bulldog Inglés necesita salir, explorar, olfatear y cambiar de entorno.

Los paseos nos obligan a caminar.

Y caminar regularmente es una actividad física sencilla que puede ayudarnos a mantenernos más activos y a romper con muchas horas de sedentarismo.

Además, salir con nuestro perro puede convertirse en una excusa perfecta para abandonar durante un rato el ordenador, el teléfono o el sofá.

No necesitas tener una rutina deportiva perfecta.

A veces simplemente necesitas una razón para levantarte.

Y tu Bulldog probablemente estará encantado de proporcionártela.

5. Un Bulldog Inglés puede mejorar nuestra vida social

Esto es algo que muchas personas descubren después de tener perro.

Sales a pasear y empiezas a encontrarte con las mismas personas.

Otros propietarios de perros.

Vecinos.

Personas que simplemente quieren acariciar a tu Bulldog.

Niños que se quedan mirando porque les hace gracia su cara.

El perro se convierte en un punto natural de conversación.

Y esto puede facilitar que establezcamos pequeñas relaciones sociales que probablemente nunca habríamos tenido sin él.

Un Bulldog Inglés, además, tiene una capacidad bastante especial para llamar la atención.

Es difícil caminar tranquilamente por la calle con uno sin que alguien termine comentando algo.

“¡Qué cara!”

“¿Es un Bulldog Inglés?”

“¿Cuántos años tiene?”

“¿Puedo tocarlo?”

Y cinco minutos después estás hablando con alguien que no conocías.

No significa que tener perro vaya a convertir automáticamente a una persona introvertida en el alma de la fiesta.

Pero sí puede crear más oportunidades de interacción social en nuestra vida cotidiana.

6. Un perro puede proporcionar apoyo emocional

Este es probablemente uno de los beneficios más importantes y, al mismo tiempo, uno de los que debemos explicar mejor.

Un perro puede proporcionar compañía, afecto, contacto físico y una presencia constante durante momentos difíciles.

Cuando estás pasando por una etapa complicada, tener a alguien a tu lado que simplemente permanece contigo puede ser muy importante.

Yo lo he experimentado personalmente.

He pasado momentos difíciles con un Bulldog a mi lado y también he pasado momentos difíciles sin él.

Y la diferencia, para mí, ha sido enorme.

No porque el perro pueda solucionar aquello que te está ocurriendo.

No puede pagar tus facturas.

No puede resolver una relación rota.

No puede sustituir a un psicólogo ni tratar una depresión.

Pero puede acompañarte mientras atraviesas ese momento.

Y esa compañía puede tener un valor enorme.

Por eso prefiero decir que un Bulldog puede proporcionar apoyo emocional antes que afirmar que “cura la depresión” o que puede sustituir cualquier tratamiento.

Son cosas completamente diferentes.

7. Puede ayudarnos a sentirnos menos solos

La soledad es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad.

Y no afecta únicamente a personas mayores.

También puede aparecer después de una separación, durante una mudanza, cuando trabajamos desde casa, después de perder a alguien importante o simplemente durante determinadas etapas de nuestra vida.

En esas situaciones, un perro puede convertirse en un compañero cotidiano.

Hay alguien que te espera.

Alguien que necesita que te levantes.

Alguien que se alegra cuando vuelves.

Alguien que está físicamente presente durante buena parte de tu día.

Eso no significa que un perro pueda sustituir las relaciones humanas.

No debería hacerlo.

Pero puede ocupar un lugar propio dentro de nuestra red de compañía y afecto.

Y para muchas personas ese lugar es extraordinariamente importante.

8. Un Bulldog Inglés puede enseñarnos responsabilidad

Este beneficio suele pasar más desapercibido.

Un perro depende de nosotros.

No podemos decidir que hoy no nos apetece tener responsabilidades y olvidarnos de él.

Hay que alimentarlo.

Hay que cuidar su higiene.

Hay que llevarlo al veterinario.

Hay que mantener sus vacunas y revisiones cuando correspondan.

Hay que sacarlo.

Hay que prestar atención a su comportamiento.

Y hay que asumir los gastos que implica.

Esta responsabilidad puede ser especialmente educativa para los niños, siempre entendiendo que la responsabilidad final sobre el animal corresponde a los adultos.

Un perro no es un juguete que se puede guardar en un cajón cuando deja de ser divertido.

Es un ser vivo que depende de nosotros durante muchos años.

9. Un Bulldog Inglés nos obliga a vivir más el presente

Quizás este sea uno de los beneficios menos científicos y más difíciles de explicar.

Los perros viven de una forma bastante diferente a nosotros.

No están preocupados por lo que ocurrió hace tres años.

Tampoco pasan la tarde imaginando todo lo que podría salir mal mañana.

Quieren salir.

Quieren comer.

Quieren jugar.

Quieren dormir.

Quieren estar contigo.

Y nosotros podemos aprender algo simplemente observándolos.

Cuando juegas con tu Bulldog, estás jugando con tu Bulldog.

Cuando sales a pasear, estás paseando.

Cuando está tumbado a tu lado, puedes simplemente disfrutar de su compañía.

En un mundo en el que nuestra cabeza está permanentemente ocupada por trabajo, dinero, problemas, redes sociales y preocupaciones futuras, un perro puede convertirse en una pequeña interrupción de todo ese ruido.

10. Y sí, también te hace reír

Este beneficio no necesita ningún estudio científico.

Un Bulldog Inglés es una fuente prácticamente inagotable de situaciones absurdas.

Ronca.

Hace ruidos extraños.

Se queda dormido en posiciones imposibles.

Puede mirarte durante cinco minutos porque has cambiado de sitio una cosa que llevaba tres años exactamente en el mismo lugar.

Puede intentar convencerte de que no ha comido aunque acabes de verlo comerse su comida.

Y puede estar completamente convencido de que un sofá de dos plazas fue diseñado exclusivamente para él.

Pero precisamente ahí está parte de su encanto.

Un Bulldog Inglés tiene una personalidad muy particular.

Y convivir con él significa acumular cientos de pequeñas historias que, años después, todavía recordarás.

¿Tener un Bulldog Inglés solo tiene beneficios?

No.

Y sería absurdo decirlo.

Tener un perro supone responsabilidad y también tiene costes.

Un Bulldog Inglés puede necesitar una atención veterinaria importante, especialmente por las particularidades de la raza. Hay gastos de alimentación, vacunas, revisiones, tratamientos, accesorios y cuidados.

También tendrás que organizar tu vida pensando en él.

No puedes desaparecer varios días sin preocuparte por quién va a cuidarlo.

Y tendrás que aceptar pelos, babas, ronquidos, posibles destrozos y muchas otras pequeñas cosas que forman parte de convivir con un perro.

Pero precisamente por eso la relación tiene valor.

No estás comprando un producto que te proporciona beneficios.

Estás compartiendo tu vida con otro ser vivo.

Y eso implica tanto responsabilidades como recompensas.

¿Merece la pena tener un Bulldog Inglés?

Esta pregunta solo puede responderla cada persona.

Un perro no debería llegar a casa porque alguien haya leído una lista de “10 beneficios de tener un perro” y haya decidido que necesita uno.

Antes de adoptar o comprar un Bulldog Inglés hay que pensar en los costes, el tiempo disponible, el espacio, la atención veterinaria, el ejercicio, los viajes y todos los años de responsabilidad que tenemos por delante.

Pero si estás preparado para asumir todo eso, entonces descubres algo que ningún artículo puede explicar completamente.

Descubres lo que significa que alguien te espere detrás de una puerta.

Que alguien se alegre sinceramente cuando vuelves a casa.

Que un animal se acurruque a tu lado cuando estás pasando un mal día.

Que tengas que levantarte del sofá porque él necesita salir.

Y que, después de años compartiendo vuestra vida, te des cuenta de que ese animal que un día llegó a casa ya no es simplemente “tu perro”.

Es parte de tu familia.

Por eso, cuando alguien que nunca ha tenido un perro me pregunta cómo podemos querer tanto a estos animales, mi respuesta es muy sencilla:

No se puede explicar completamente.

Hay que vivirlo.

Preguntas frecuentes sobre los beneficios de tener un Bulldog Inglés

¿Cuáles son los principales beneficios de tener un Bulldog Inglés?

Entre los principales beneficios están la compañía, el vínculo afectivo, la posibilidad de mantener una rutina diaria más activa, las oportunidades de interacción social y el apoyo emocional que puede proporcionar durante determinadas etapas de la vida.

¿Tener un Bulldog Inglés ayuda a reducir el estrés?

La convivencia con un perro puede favorecer momentos de relajación y desconexión y proporcionar compañía y contacto físico. Sin embargo, no debe considerarse un tratamiento médico para los trastornos relacionados con el estrés.

¿Tener un perro puede ayudar con la soledad?

Sí, la compañía cotidiana de un perro puede ayudar a muchas personas a sentirse menos solas. Esto no significa que sustituya las relaciones humanas, sino que aporta una forma adicional de compañía y vínculo.

¿Tener un Bulldog Inglés obliga a hacer ejercicio?

Un perro necesita actividad diaria y sus paseos pueden ayudar a sus propietarios a caminar más y reducir el tiempo sedentario. En el caso del Bulldog Inglés, la actividad debe adaptarse a su capacidad física y especialmente a las temperaturas elevadas.

¿Los perros ayudan a los niños a tener menos alergias?

La relación entre convivencia con animales y desarrollo de alergias es compleja y depende de múltiples factores. No debería adquirirse un perro como método para prevenir alergias. Si un niño presenta alergias conocidas, es importante valorar la situación individualmente.

¿Un Bulldog Inglés puede ayudar con la depresión?

Un perro puede proporcionar compañía y apoyo emocional durante momentos difíciles, pero no trata ni cura la depresión. Una persona con depresión debe recibir la atención profesional que necesite.

¿Es bueno tener un Bulldog Inglés si vivo solo?

Puede ser una experiencia muy positiva siempre que puedas asumir las responsabilidades que implica. Antes de tenerlo hay que valorar el tiempo disponible, los gastos, los paseos, la atención veterinaria y qué ocurrirá con el perro cuando tengas que viajar o ausentarte.

¿Tener un Bulldog Inglés es caro?

Puede serlo. Además de alimentación y gastos habituales, hay que tener en cuenta revisiones veterinarias, vacunas, medicamentos, posibles enfermedades y otros cuidados. En una raza como el Bulldog Inglés es especialmente importante contar con capacidad económica para afrontar posibles gastos veterinarios.

¿Un Bulldog Inglés necesita mucho ejercicio?

No es una raza diseñada para realizar ejercicio intenso o prolongado. Necesita actividad y paseos diarios, pero deben adaptarse a su condición física, edad y capacidad respiratoria. El calor requiere especial precaución.

¿Un Bulldog Inglés es un buen perro de compañía?

El Bulldog Inglés suele desarrollar un vínculo estrecho con las personas y puede disfrutar mucho de la vida familiar. Sin embargo, cada perro tiene su propio carácter y no existe una raza perfecta para todas las personas.

Estados de ánimo del Bulldog Inglés

Estados de ánimo del Bulldog Inglés

Aprender a reconocer los estados de ánimo de tu Bulldog Inglés es uno de los primeros pasos para entender realmente qué necesita.

Tu perro no puede decirte con palabras si está tranquilo, asustado, incómodo, excitado o preparado para jugar.

Pero eso no significa que no esté comunicándose contigo.

Lo hace constantemente.

Sus orejas, ojos, boca, cola, postura corporal, movimientos e incluso la forma en la que se acerca o se aleja de ti forman parte de su lenguaje.

El problema es que muchas veces nosotros no sabemos interpretarlo.

Y ahí empiezan los malentendidos.

Puedes pensar que tu Bulldog está siendo “malo” cuando en realidad está asustado.

Puedes pensar que está siendo “dominante” cuando simplemente está muy excitado.

O puedes intentar acariciar a un perro que está incómodo porque no has reconocido las señales que te estaba enviando.

Por eso aprender a leer su lenguaje corporal no solamente puede mejorar vuestra convivencia.

También puede ayudarte a evitar situaciones de estrés y a entrenarlo de una manera mucho más eficaz.

Los estados de ánimo de un perro no se leen con una sola señal

Antes de empezar con los diferentes estados emocionales hay una regla fundamental:

no interpretes nunca el estado de un perro observando únicamente una parte de su cuerpo.

Unas orejas hacia atrás, por ejemplo, no significan automáticamente miedo.

Pueden aparecer por miedo, incomodidad, excitación, atención o simplemente por la posición que adopta el perro en ese momento.

Lo mismo ocurre con la cola.

Mover la cola no significa necesariamente que el perro esté feliz.

Por eso debemos observar el conjunto del lenguaje corporal y el contexto.

¿Qué estaba ocurriendo?

¿Quién se acercó?

¿El perro está intentando aproximarse o alejarse?

¿Su cuerpo está relajado o rígido?

¿Está buscando interacción o intentando evitarla?

Estas preguntas nos ayudan mucho más que intentar traducir cada gesto como si fuera una palabra de un diccionario.

1. Bulldog Inglés relajado y tranquilo

Cuando un Bulldog está cómodo, normalmente veremos un cuerpo relajado.

Su postura no parece rígida y sus movimientos son naturales.

Puede tener:

  • músculos relajados;

  • ojos suaves, sin una mirada fija y tensa;

  • boca relajada;

  • orejas en una posición natural;

  • postura corporal sin tensión;

  • movimientos tranquilos;

  • una cola en una posición natural para él.

Dependiendo del perro y de su anatomía, las señales pueden ser más o menos evidentes.

Un Bulldog tumbado tranquilamente en casa, con el cuerpo relajado y respirando con normalidad, probablemente simplemente está disfrutando de su momento de descanso.

Y esto es importante:

un perro tranquilo no tiene por qué estar haciendo nada especial.

Muchas veces la mejor señal de bienestar es precisamente la ausencia de tensión.

2. Bulldog Inglés amistoso y receptivo

Cuando un perro está cómodo con una persona y quiere interactuar, puede mostrar una serie de señales de aproximación.

Puede acercarse con el cuerpo relajado, mover la cola de forma natural, buscar contacto o adoptar una postura abierta.

Algunos perros utilizan también vocalizaciones suaves, pequeños movimientos de excitación o movimientos de todo el cuerpo.

Y aquí aparece una característica que cualquier propietario de Bulldog conoce perfectamente:

ese movimiento de todo el trasero cuando está contento.

En algunos Bulldogs, la cola no permite expresar demasiado claramente lo que están sintiendo, pero el resto del cuerpo puede hacerlo perfectamente.

Observa al perro entero.

No solamente la cola.

3. Bulldog Inglés juguetón

Este es probablemente uno de los estados de ánimo más fáciles de reconocer.

La señal clásica es la conocida “reverencia de juego”:

las patas delanteras bajan mientras la parte posterior del cuerpo queda elevada.

Es la típica postura de:

“¡Vamos, juega conmigo!”

Puede acompañarse de movimientos rápidos, saltos, carreras cortas, mordisqueos juguetones, juguetes en la boca o una expresión corporal muy activa.

Si tu Bulldog hace esto delante de ti, probablemente no necesitas ser ningún experto en lenguaje canino para entender el mensaje.

Te está invitando a participar.

Pero recuerda que un perro excitado también puede perder rápidamente capacidad de concentración.

Por eso, durante el entrenamiento, un perro demasiado excitado no siempre es un perro preparado para aprender.

4. Bulldog Inglés incómodo

Este estado es especialmente importante porque muchas veces lo confundimos con otros comportamientos.

Un perro que está incómodo puede intentar evitar una situación sin llegar todavía a mostrar una reacción intensa.

Puede:

  • apartar la cabeza;

  • evitar la mirada;

  • lamerse los labios;

  • bostezar;

  • intentar alejarse;

  • bajar el cuerpo;

  • permanecer inmóvil;

  • cambiar repetidamente de posición;

  • mostrar las orejas hacia atrás.

Estas señales no significan necesariamente que tenga miedo.

Pero sí pueden indicar que algo de la situación no le resulta cómodo.

Por ejemplo, quizá alguien está invadiendo demasiado su espacio personal.

O quizá estamos abrazándolo cuando en realidad quiere marcharse.

Aprender a reconocer estas señales permite intervenir antes de que el perro tenga que utilizar señales mucho más intensas.

5. Bulldog Inglés asustado

El miedo puede modificar completamente la postura corporal de un perro.

Un Bulldog asustado puede intentar hacerse más pequeño y reducir su presencia física.

Podemos observar:

  • cuerpo agachado;

  • cola baja o recogida;

  • orejas hacia atrás;

  • cabeza baja;

  • intento de alejarse;

  • temblores;

  • evitación de la mirada;

  • ojos muy abiertos mostrando parte de la esclerótica.

Esta última señal se conoce habitualmente como “ojo de ballena” y puede aparecer cuando el perro está preocupado o incómodo ante una situación.

Un perro asustado puede huir.

Pero también puede reaccionar de otra manera si siente que no puede escapar.

Y esto es fundamental.

Un per

Por qué mi Bulldog huele mal

Por qué mi Bulldog huele mal

Si tu Bulldog inglés huele mal, no siempre significa que necesite un baño.

El mal olor puede deberse a la piel, las orejas, los pliegues, la boca, las glándulas anales, la alimentación o incluso a un problema de salud.

“¿Por qué mi Bulldog huele tan mal?”

“¿Qué puedo hacer para quitarle el mal olor?”

“¿Por qué mi Bulldog huele mal aunque lo bañe?”

Son preguntas bastante habituales entre quienes conviven con un Bulldog inglés.

Y es que esta raza tiene algunas características que pueden favorecer la aparición de olores desagradables, especialmente en los pliegues de la piel, las orejas, la boca y la zona trasera.

Pero hay una diferencia importante entre el olor natural de un perro y un olor fuerte, nuevo o persistente que aparece de repente.

Si tu Bulldog huele un poco a perro después de un paseo, probablemente no haya ningún problema. Si desprende un olor intenso, rancio, agrio o desagradable que vuelve poco después de bañarlo, conviene buscar la causa.

¿Por qué mi Bulldog huele mal?

Los perros tienen un olor corporal propio. Su piel produce sustancias que forman parte de su fisiología normal y que también participan en la comunicación mediante el olfato.

Por eso, un Bulldog no debería oler a champú constantemente. Un ligero olor corporal es completamente normal.

El problema aparece cuando ese olor se vuelve especialmente intenso o procede claramente de una zona concreta.

En el Bulldog inglés hay varios lugares a los que debemos prestar especial atención:

  • Los pliegues de la cara.
  • Los pliegues de la cola.
  • Las orejas.
  • La boca.
  • Las patas.
  • La zona genital y anal.
  • La piel en general.

Además, los pliegues y las zonas poco ventiladas pueden acumular humedad, grasa, restos de suciedad y microorganismos. Cuando esto ocurre, el olor puede aumentar considerablemente.

Por eso, antes de bañar una y otra vez a tu Bulldog, intenta averiguar de dónde viene realmente el olor.

¿Cómo quitar el mal olor a un Bulldog inglés?

La solución depende de la causa. Estas son las más habituales.

1. Pliegues de la piel sucios o húmedos

Los pliegues son uno de los primeros lugares que deberías revisar si tu Bulldog huele mal.

En estas zonas pueden acumularse humedad, grasa, restos de comida, suciedad y secreciones. Si permanecen húmedas durante mucho tiempo, también pueden favorecer el crecimiento excesivo de bacterias o levaduras.

Esto es especialmente importante en los pliegues de la cara y alrededor de la cola.

La solución consiste en mantener los pliegues limpios y, sobre todo, secos.

No hace falta estar constantemente lavándolos. Una higiene regular y adecuada suele ser suficiente, pero si observas enrojecimiento, secreción, irritación o un olor muy fuerte, es mejor consultar con el veterinario porque puede existir una infección o dermatitis.

2. Problemas de piel

Si tu Bulldog huele mal de forma persistente, la piel es otro de los puntos que debes revisar.

Las dermatitis, infecciones bacterianas y proliferación de levaduras pueden producir un olor bastante característico y desagradable.

En estos casos normalmente aparecen otros signos además del olor:

  • Piel roja o irritada.
  • Picor.
  • Lamido constante.
  • Pérdida de pelo.
  • Piel grasa.
  • Caspa o descamación.
  • Heridas o pequeñas lesiones.
  • Secreciones.

Si detectas alguno de estos síntomas, un baño no solucionará el problema de fondo.

Puedes conocer mejor este tipo de problemas en nuestro artículo sobre dermatitis en el Bulldog inglés.

3. Otitis o problemas en los oídos

¿El olor parece venir directamente de las orejas?

Entonces presta atención.

Una otitis puede producir un olor intenso y desagradable, acompañado en ocasiones de exceso de cera, secreciones, enrojecimiento, dolor o sacudidas frecuentes de la cabeza.

Si tu Bulldog se rasca constantemente las orejas o mantiene la cabeza inclinada, no intentes solucionar el problema simplemente limpiándolo más.

Una infección de oído necesita una valoración veterinaria para determinar qué la está provocando y cuál es el tratamiento adecuado.

4. Mala higiene dental

A veces pensamos que nuestro Bulldog huele mal cuando, en realidad, lo que huele mal es su boca.

El sarro, la acumulación de placa y las enfermedades periodontales pueden provocar un aliento muy desagradable.

Si al acercarte a su cara notas un olor fuerte y persistente, revisa sus dientes y encías.

Una buena higiene dental es importante durante toda la vida del perro. El cepillado con productos específicamente diseñados para perros es una de las mejores herramientas para controlar la placa.

Si ya existe una acumulación importante de sarro, será necesario que un veterinario valore el estado de su boca.

5. Glándulas anales

Otra causa bastante frecuente de un olor muy desagradable es la zona anal.

Los perros tienen dos sacos anales situados a ambos lados del ano que contienen una secreción de olor muy intenso.

Normalmente se vacían de manera natural, pero algunos perros pueden desarrollar problemas para hacerlo correctamente.

Si tu Bulldog:

  • Arrastra el trasero por el suelo.

  • Se lame mucho la zona anal.

  • Tiene irritación alrededor del ano.

  • Intenta morderse esa zona.

  • Desprende un olor muy fuerte procedente de ahí.

conviene que un profesional revise sus sacos anales.

No es recomendable intentar vaciarlos por tu cuenta sin saber cómo hacerlo, especialmente si existe inflamación, infección o dolor.

6. Las patas también pueden producir olor

Las almohadillas y los espacios entre los dedos están en contacto constante con el suelo y pueden acumular humedad y suciedad.

Además, algunos perros desarrollan problemas de piel entre los dedos que pueden producir un olor bastante característico.

Revisa las patas de tu Bulldog si notas que el olor parece proceder de ellas.

Presta especial atención si además se lame las patas constantemente, tiene la piel roja o notas humedad, secreción o inflamación entre los dedos.

7. Flatulencias y problemas digestivos

Y luego está el clásico problema del Bulldog que parece tener un motor de combustión interna en el estómago.

Los gases son relativamente frecuentes en esta raza, pero unas flatulencias ocasionales no significan necesariamente que exista una enfermedad.

La alimentación, la velocidad a la que come, determinados ingredientes, las intolerancias y diferentes problemas digestivos pueden influir en la cantidad y el olor de los gases.

Si tu Bulldog tiene flatulencias muy frecuentes y además presenta diarrea, vómitos, pérdida de peso, dolor abdominal, cambios importantes en las heces o falta de apetito, consulta con tu veterinario.

La alimentación también merece atención. Una dieta adecuada y adaptada a las necesidades individuales del perro puede mejorar algunos problemas digestivos, pero no existe una dieta universal que elimine los gases de todos los Bulldogs.

En nuestro caso, la alimentación natural supuso un cambio importante respecto a la alimentación seca que utilizábamos anteriormente. Sin embargo, cada perro es diferente y cualquier cambio de dieta debería hacerse de forma progresiva y bien planteada.

Puedes aprender más sobre este tema en nuestra sección de alimentación del Bulldog inglés.

8. El baño también importa, pero no es la solución para todo

Si tu Bulldog se ha revolcado en algo desagradable durante el paseo, obviamente un baño puede ser necesario.

Pero si el olor vuelve rápidamente después del baño, probablemente el problema no sea que tu perro necesite más baños.

Bañarlo continuamente puede incluso alterar la barrera natural de la piel y favorecer determinados problemas dermatológicos.

Utiliza un champú adecuado para perros y establece una rutina de higiene razonable según las necesidades de su piel y las indicaciones de tu veterinario.

Y recuerda algo especialmente