¿Te has preguntado alguna vez cuáles son los beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa?
Si nunca has convivido con un perro, probablemente te resulte difícil entender por qué alguien puede querer tanto a un animal.
Y todavía más cuando hablamos de un Bulldog Inglés, un perro que ronca, babea, suelta pelos, ocupa medio sofá y parece haber sido diseñado específicamente para hacer lo que le da la gana.
Lo he visto muchas veces.
Personas que nunca han tenido perro nos miran como si fuéramos un poco exagerados cuando hablamos de nuestros Bulldogs. Hasta que conviven con uno.
Porque vivir con un perro tiene sus inconvenientes. Hay gastos, responsabilidades, pelos por todas partes, paseos aunque llueva y una criatura que depende de ti absolutamente todos los días.
Pero también existe algo que resulta bastante más difícil de explicar con palabras.
Un perro pasa a formar parte de tu vida.
Y cuando hablamos de un Bulldog Inglés, además, la relación suele tener una personalidad muy particular.
Es un perro profundamente apegado a las personas, divertido, cariñoso y extraordinariamente expresivo.
Por eso hoy vamos a hablar de algunos de los principales beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa.
1. Tener un Bulldog Inglés puede ayudarte a relajarte
Este probablemente sea uno de los beneficios que más rápidamente experimenta cualquier persona que convive con un perro.
Llegas a casa después de un día complicado.
Estás cansado.
Has tenido problemas.
Quizás llevas horas pensando en algo que no consigues solucionar.
Abres la puerta y allí está tu Bulldog.
No sabe cuánto dinero tienes.
No le importa si has tenido un día horrible en el trabajo.
No necesita que le expliques qué ha ocurrido.
Simplemente está feliz de verte.
Una caricia, un abrazo, unos minutos jugando o simplemente sentarte a su lado pueden ayudarte a desconectar de lo que estaba ocurriendo cinco minutos antes.
Y esto no significa que un Bulldog Inglés sea una especie de tratamiento médico contra el estrés.
Significa algo mucho más sencillo: la convivencia con un animal querido puede formar parte de nuestra rutina de descanso, contacto y desconexión.
Además, acariciar a nuestro perro, observarlo dormir o interactuar con él nos obliga muchas veces a abandonar durante unos minutos el mundo que tenemos dentro de la cabeza.
Y eso, en determinados momentos, vale muchísimo.
2. Un Bulldog Inglés nunca deja de hacerte compañía
Hay una diferencia enorme entre estar solo y sentirse solo.
Puedes vivir acompañado y sentirte completamente solo.
Y también puedes pasar muchas horas sin hablar con nadie y sentir que tienes compañía.
Un Bulldog Inglés está ahí.
Cuando trabajas.
Cuando ves una película.
Cuando lees.
Cuando desayunas.
Cuando estás enfermo.
Cuando estás preocupado.
Y, por supuesto, cuando decides sentarte tranquilamente en el sofá y descubres que tu Bulldog ya había decidido que ese sitio era suyo.
Esta presencia constante puede convertirse en una parte muy importante de la vida cotidiana.
El perro establece una relación de compañía que no depende de que estés teniendo un buen día.
Y probablemente esta sea una de las razones por las que muchas personas que viven solas encuentran en su perro una compañía tan importante.
3. Tener un perro crea una rutina diaria
Otro de los beneficios de tener un Bulldog Inglés en casa tiene que ver con algo aparentemente poco emocionante: la rutina.
Un perro necesita comer.
Necesita salir.
Necesita atención.
Necesita actividad.
Necesita cuidados.
Y eso significa que, aunque tú tengas un día horrible, hay determinadas cosas que tienes que hacer.
Tienes que levantarte.
Tienes que salir a pasear.
Tienes que preparar su comida.
Tienes que dedicarle un rato.
En una época en la que muchas personas pasan buena parte del día sentadas delante de una pantalla, esta obligación puede convertirse en algo positivo.
Un perro introduce movimiento y estructura en nuestra vida.
Y no necesitas convertirte en atleta.
Unos paseos diarios ya suponen levantarte de la silla, salir de casa y caminar.
En el caso del Bulldog Inglés, además, hay que adaptar siempre la actividad a sus características físicas, especialmente durante los meses de calor.
No se trata de hacer kilómetros.
Se trata de mantener una vida activa y una rutina compartida.
4. Puede ayudarte a combatir el sedentarismo
Este beneficio está relacionado con el anterior, pero merece su propio apartado.
Tener un perro significa que no puedes pasar todos los días completamente inmóvil.
Incluso aunque tengas un jardín, un Bulldog Inglés necesita salir, explorar, olfatear y cambiar de entorno.
Los paseos nos obligan a caminar.
Y caminar regularmente es una actividad física sencilla que puede ayudarnos a mantenernos más activos y a romper con muchas horas de sedentarismo.
Además, salir con nuestro perro puede convertirse en una excusa perfecta para abandonar durante un rato el ordenador, el teléfono o el sofá.
No necesitas tener una rutina deportiva perfecta.
A veces simplemente necesitas una razón para levantarte.
Y tu Bulldog probablemente estará encantado de proporcionártela.
5. Un Bulldog Inglés puede mejorar nuestra vida social
Esto es algo que muchas personas descubren después de tener perro.
Sales a pasear y empiezas a encontrarte con las mismas personas.
Otros propietarios de perros.
Vecinos.
Personas que simplemente quieren acariciar a tu Bulldog.
Niños que se quedan mirando porque les hace gracia su cara.
El perro se convierte en un punto natural de conversación.
Y esto puede facilitar que establezcamos pequeñas relaciones sociales que probablemente nunca habríamos tenido sin él.
Un Bulldog Inglés, además, tiene una capacidad bastante especial para llamar la atención.
Es difícil caminar tranquilamente por la calle con uno sin que alguien termine comentando algo.
“¡Qué cara!”
“¿Es un Bulldog Inglés?”
“¿Cuántos años tiene?”
“¿Puedo tocarlo?”
Y cinco minutos después estás hablando con alguien que no conocías.
No significa que tener perro vaya a convertir automáticamente a una persona introvertida en el alma de la fiesta.
Pero sí puede crear más oportunidades de interacción social en nuestra vida cotidiana.
6. Un perro puede proporcionar apoyo emocional
Este es probablemente uno de los beneficios más importantes y, al mismo tiempo, uno de los que debemos explicar mejor.
Un perro puede proporcionar compañía, afecto, contacto físico y una presencia constante durante momentos difíciles.
Cuando estás pasando por una etapa complicada, tener a alguien a tu lado que simplemente permanece contigo puede ser muy importante.
Yo lo he experimentado personalmente.
He pasado momentos difíciles con un Bulldog a mi lado y también he pasado momentos difíciles sin él.
Y la diferencia, para mí, ha sido enorme.
No porque el perro pueda solucionar aquello que te está ocurriendo.
No puede pagar tus facturas.
No puede resolver una relación rota.
No puede sustituir a un psicólogo ni tratar una depresión.
Pero puede acompañarte mientras atraviesas ese momento.
Y esa compañía puede tener un valor enorme.
Por eso prefiero decir que un Bulldog puede proporcionar apoyo emocional antes que afirmar que “cura la depresión” o que puede sustituir cualquier tratamiento.
Son cosas completamente diferentes.
7. Puede ayudarnos a sentirnos menos solos
La soledad es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad.
Y no afecta únicamente a personas mayores.
También puede aparecer después de una separación, durante una mudanza, cuando trabajamos desde casa, después de perder a alguien importante o simplemente durante determinadas etapas de nuestra vida.
En esas situaciones, un perro puede convertirse en un compañero cotidiano.
Hay alguien que te espera.
Alguien que necesita que te levantes.
Alguien que se alegra cuando vuelves.
Alguien que está físicamente presente durante buena parte de tu día.
Eso no significa que un perro pueda sustituir las relaciones humanas.
No debería hacerlo.
Pero puede ocupar un lugar propio dentro de nuestra red de compañía y afecto.
Y para muchas personas ese lugar es extraordinariamente importante.
8. Un Bulldog Inglés puede enseñarnos responsabilidad
Este beneficio suele pasar más desapercibido.
Un perro depende de nosotros.
No podemos decidir que hoy no nos apetece tener responsabilidades y olvidarnos de él.
Hay que alimentarlo.
Hay que cuidar su higiene.
Hay que llevarlo al veterinario.
Hay que mantener sus vacunas y revisiones cuando correspondan.
Hay que sacarlo.
Hay que prestar atención a su comportamiento.
Y hay que asumir los gastos que implica.
Esta responsabilidad puede ser especialmente educativa para los niños, siempre entendiendo que la responsabilidad final sobre el animal corresponde a los adultos.
Un perro no es un juguete que se puede guardar en un cajón cuando deja de ser divertido.
Es un ser vivo que depende de nosotros durante muchos años.
9. Un Bulldog Inglés nos obliga a vivir más el presente
Quizás este sea uno de los beneficios menos científicos y más difíciles de explicar.
Los perros viven de una forma bastante diferente a nosotros.
No están preocupados por lo que ocurrió hace tres años.
Tampoco pasan la tarde imaginando todo lo que podría salir mal mañana.
Quieren salir.
Quieren comer.
Quieren jugar.
Quieren dormir.
Quieren estar contigo.
Y nosotros podemos aprender algo simplemente observándolos.
Cuando juegas con tu Bulldog, estás jugando con tu Bulldog.
Cuando sales a pasear, estás paseando.
Cuando está tumbado a tu lado, puedes simplemente disfrutar de su compañía.
En un mundo en el que nuestra cabeza está permanentemente ocupada por trabajo, dinero, problemas, redes sociales y preocupaciones futuras, un perro puede convertirse en una pequeña interrupción de todo ese ruido.
10. Y sí, también te hace reír
Este beneficio no necesita ningún estudio científico.
Un Bulldog Inglés es una fuente prácticamente inagotable de situaciones absurdas.
Ronca.
Hace ruidos extraños.
Se queda dormido en posiciones imposibles.
Puede mirarte durante cinco minutos porque has cambiado de sitio una cosa que llevaba tres años exactamente en el mismo lugar.
Puede intentar convencerte de que no ha comido aunque acabes de verlo comerse su comida.
Y puede estar completamente convencido de que un sofá de dos plazas fue diseñado exclusivamente para él.
Pero precisamente ahí está parte de su encanto.
Un Bulldog Inglés tiene una personalidad muy particular.
Y convivir con él significa acumular cientos de pequeñas historias que, años después, todavía recordarás.
¿Tener un Bulldog Inglés solo tiene beneficios?
No.
Y sería absurdo decirlo.
Tener un perro supone responsabilidad y también tiene costes.
Un Bulldog Inglés puede necesitar una atención veterinaria importante, especialmente por las particularidades de la raza. Hay gastos de alimentación, vacunas, revisiones, tratamientos, accesorios y cuidados.
También tendrás que organizar tu vida pensando en él.
No puedes desaparecer varios días sin preocuparte por quién va a cuidarlo.
Y tendrás que aceptar pelos, babas, ronquidos, posibles destrozos y muchas otras pequeñas cosas que forman parte de convivir con un perro.
Pero precisamente por eso la relación tiene valor.
No estás comprando un producto que te proporciona beneficios.
Estás compartiendo tu vida con otro ser vivo.
Y eso implica tanto responsabilidades como recompensas.
¿Merece la pena tener un Bulldog Inglés?
Esta pregunta solo puede responderla cada persona.
Un perro no debería llegar a casa porque alguien haya leído una lista de “10 beneficios de tener un perro” y haya decidido que necesita uno.
Antes de adoptar o comprar un Bulldog Inglés hay que pensar en los costes, el tiempo disponible, el espacio, la atención veterinaria, el ejercicio, los viajes y todos los años de responsabilidad que tenemos por delante.
Pero si estás preparado para asumir todo eso, entonces descubres algo que ningún artículo puede explicar completamente.
Descubres lo que significa que alguien te espere detrás de una puerta.
Que alguien se alegre sinceramente cuando vuelves a casa.
Que un animal se acurruque a tu lado cuando estás pasando un mal día.
Que tengas que levantarte del sofá porque él necesita salir.
Y que, después de años compartiendo vuestra vida, te des cuenta de que ese animal que un día llegó a casa ya no es simplemente “tu perro”.
Es parte de tu familia.
Por eso, cuando alguien que nunca ha tenido un perro me pregunta cómo podemos querer tanto a estos animales, mi respuesta es muy sencilla:
No se puede explicar completamente.
Hay que vivirlo.
Preguntas frecuentes sobre los beneficios de tener un Bulldog Inglés
¿Cuáles son los principales beneficios de tener un Bulldog Inglés?
Entre los principales beneficios están la compañía, el vínculo afectivo, la posibilidad de mantener una rutina diaria más activa, las oportunidades de interacción social y el apoyo emocional que puede proporcionar durante determinadas etapas de la vida.
¿Tener un Bulldog Inglés ayuda a reducir el estrés?
La convivencia con un perro puede favorecer momentos de relajación y desconexión y proporcionar compañía y contacto físico. Sin embargo, no debe considerarse un tratamiento médico para los trastornos relacionados con el estrés.
¿Tener un perro puede ayudar con la soledad?
Sí, la compañía cotidiana de un perro puede ayudar a muchas personas a sentirse menos solas. Esto no significa que sustituya las relaciones humanas, sino que aporta una forma adicional de compañía y vínculo.
¿Tener un Bulldog Inglés obliga a hacer ejercicio?
Un perro necesita actividad diaria y sus paseos pueden ayudar a sus propietarios a caminar más y reducir el tiempo sedentario. En el caso del Bulldog Inglés, la actividad debe adaptarse a su capacidad física y especialmente a las temperaturas elevadas.
¿Los perros ayudan a los niños a tener menos alergias?
La relación entre convivencia con animales y desarrollo de alergias es compleja y depende de múltiples factores. No debería adquirirse un perro como método para prevenir alergias. Si un niño presenta alergias conocidas, es importante valorar la situación individualmente.
¿Un Bulldog Inglés puede ayudar con la depresión?
Un perro puede proporcionar compañía y apoyo emocional durante momentos difíciles, pero no trata ni cura la depresión. Una persona con depresión debe recibir la atención profesional que necesite.
¿Es bueno tener un Bulldog Inglés si vivo solo?
Puede ser una experiencia muy positiva siempre que puedas asumir las responsabilidades que implica. Antes de tenerlo hay que valorar el tiempo disponible, los gastos, los paseos, la atención veterinaria y qué ocurrirá con el perro cuando tengas que viajar o ausentarte.
¿Tener un Bulldog Inglés es caro?
Puede serlo. Además de alimentación y gastos habituales, hay que tener en cuenta revisiones veterinarias, vacunas, medicamentos, posibles enfermedades y otros cuidados. En una raza como el Bulldog Inglés es especialmente importante contar con capacidad económica para afrontar posibles gastos veterinarios.
¿Un Bulldog Inglés necesita mucho ejercicio?
No es una raza diseñada para realizar ejercicio intenso o prolongado. Necesita actividad y paseos diarios, pero deben adaptarse a su condición física, edad y capacidad respiratoria. El calor requiere especial precaución.
¿Un Bulldog Inglés es un buen perro de compañía?
El Bulldog Inglés suele desarrollar un vínculo estrecho con las personas y puede disfrutar mucho de la vida familiar. Sin embargo, cada perro tiene su propio carácter y no existe una raza perfecta para todas las personas.
