Croquetas vs comida natural es una de esas preguntas que tarde o temprano se hacen muchos propietarios cuando empiezan a preocuparse de verdad por la alimentación de su perro.

Durante años nosotros ni siquiera nos hicimos la pregunta.

Nuestro primer Bulldog Inglés comió croquetas durante prácticamente toda su vida. Eran, además, unas croquetas consideradas de gama alta y bastante caras.

Nosotros simplemente confiábamos en que, si se vendían específicamente para perros y las recomendaban profesionales, tenían que ser la mejor opción.

Hasta que llegaron los problemas.

Fue entonces cuando empezamos a estudiar nutrición canina, composición de los alimentos y alternativas de alimentación. Y descubrimos algo bastante más importante que decidir entre una marca de pienso y una dieta natural:

no existe una alimentación saludable simplemente porque alguien la haya llamado “completa”, “premium” o “natural”. Hay que saber qué estamos dando realmente a nuestro perro.

Y esa es precisamente la razón por la que queremos volver a plantear el debate croquetas vs comida natural.

No para decirte qué tienes que hacer.

Sino para que puedas decidir con más información.

La alimentación de tu perro merece algo más que abrir un saco y asumir que todo está bien porque lo dice la etiqueta.

Croquetas vs comida natural: ¿por qué existe este debate?

Las croquetas para perros tienen una ventaja evidente: son cómodas.

Abres el saco, pesas la cantidad correspondiente y la pones en el cuenco. No necesitas comprar ingredientes, cocinar, almacenar diferentes alimentos ni preparar raciones.

Eso tiene un valor enorme para muchas familias.

Además, una dieta comercial correctamente formulada puede aportar los nutrientes necesarios para un perro cuando se utiliza según sus indicaciones.

Por eso sería un error afirmar que todas las croquetas son malas o que alimentar con pienso equivale automáticamente a perjudicar la salud del animal.

Pero también sería un error asumir lo contrario:

que cualquier croqueta es saludable simplemente porque está formulada para perros.

Aquí empieza realmente el debate croquetas vs comida natural.

La pregunta importante no es solamente:

“¿Pienso o comida natural?”

La pregunta debería ser:

“¿Qué nutrientes recibe mi perro, de dónde proceden, en qué cantidades y qué dieta se adapta mejor a sus necesidades?”

La WSAVA, una de las principales organizaciones veterinarias internacionales, recomienda precisamente realizar una valoración nutricional individual y señala que la información del etiquetado y determinados términos de marketing pueden resultar insuficientes para valorar por sí solos la calidad de un alimento.

Croquetas vs comida natural: las diferencias importantes

Antes de elegir una opción conviene entender que estamos comparando dos conceptos bastante diferentes.

Las croquetas son un alimento procesado y formulado específicamente para cubrir determinados requerimientos nutricionales.

La comida natural para perros puede estar formada por alimentos frescos preparados en casa o por productos comerciales que utilizan ingredientes frescos o mínimamente procesados.

Pero aquí aparece una cuestión fundamental:

natural no significa automáticamente equilibrado.

Una dieta basada exclusivamente en carne, por ejemplo, tampoco garantiza que un perro reciba todos los nutrientes que necesita.

Por eso una buena comparación de croquetas vs comida natural no puede reducirse a “procesado malo, natural bueno”.

Hay que mirar mucho más.

1. Ingredientes

En una alimentación natural podemos conocer exactamente qué alimentos estamos ofreciendo: carne, pescado, huevos, vísceras, determinadas verduras, frutas, carbohidratos u otros ingredientes dependiendo de la formulación.

En un alimento comercial debemos aprender a interpretar la información proporcionada por el fabricante.

Y aquí hay una cosa interesante: la lista de ingredientes por sí sola tampoco cuenta toda la historia.

La WSAVA advierte precisamente de que la lista de ingredientes puede ser engañosa si se utiliza como único criterio para valorar un alimento.

Por eso no tiene mucho sentido elegir un alimento únicamente porque la bolsa tenga una fotografía espectacular de pollo, salmón o carne.

El marketing está diseñado para vender.

La nutrición necesita otros datos.

2. Agua

Este es uno de los aspectos que más llama la atención cuando comparamos alimentos secos con alimentos frescos.

Las croquetas contienen poca humedad porque son un producto seco.

Los alimentos frescos, en cambio, contienen naturalmente una cantidad mucho mayor de agua.

Eso no significa que un perro alimentado con croquetas vaya necesariamente a sufrir deshidratación. Un perro sano puede obtener agua bebiendo.

Pero sí significa que la cantidad de agua presente en el propio alimento es una diferencia objetiva entre ambos modelos.

Y cuando hablamos de alimentación, la composición completa del alimento importa.

3. Procesamiento

Las croquetas necesitan procesos industriales para convertirse en el producto seco y estable que encontramos dentro de una bolsa.

Eso tiene ventajas enormes de conservación, seguridad, transporte y comodidad.

Pero también significa que estamos hablando de un alimento procesado.

En una dieta natural preparada correctamente podemos elegir alimentos frescos y decidir cómo prepararlos.

Esto tampoco significa que cocinar sea siempre mejor que procesar, ni que cualquier alimento crudo sea saludable.

Especialmente en las dietas BARF y otras dietas basadas en alimentos crudos hay que prestar atención a cuestiones de seguridad alimentaria, equilibrio nutricional y manipulación.

La propia WSAVA incluye entre sus recursos específicos información sobre los posibles riesgos de las dietas basadas en carne cruda.

4. Equilibrio nutricional

Este probablemente sea el punto más importante de todos.

Una dieta natural mal formulada puede ser deficiente.

Una dieta comercial correctamente formulada puede ser nutricionalmente adecuada.

Por eso, cuando hablamos de croquetas vs comida natural, no podemos olvidarnos nunca del equilibrio nutricional.

Dar pollo, arroz y alguna verdura todos los días no constituye automáticamente una dieta completa para un perro.

Tampoco lo constituye llenar un cuenco de carne porque “es lo que comería en la naturaleza”.

Los perros necesitan proteínas, grasas, vitaminas, minerales y otros nutrientes en cantidades y proporciones adecuadas.

En un perro cachorro, senior, gestante o con determinadas enfermedades, además, las necesidades pueden cambiar considerablemente.

Por eso, si vas a preparar una dieta casera completa durante mucho tiempo, tiene sentido trabajar con un veterinario especializado en nutrición o un nutricionista veterinario cualificado.

Croquetas vs comida natural: ¿qué opción es más cómoda?

Aquí las croquetas ganan por goleada.

Y no hay ninguna razón para esconderlo.

Preparar comida natural requiere más planificación.

Hay que comprar ingredientes, calcular cantidades, preparar las raciones, conservarlas correctamente y mantener cierta disciplina.

Con un perro grande como un Bulldog Inglés esto puede representar bastante trabajo y también un coste considerable.

Las croquetas, en cambio, son extremadamente prácticas.

Por eso para muchas personas constituyen una solución realista.

El problema aparece cuando la comodidad se convierte en el único criterio.

Que algo sea fácil no significa necesariamente que sea la opción que mejor encaja con nuestro perro.

Y tampoco significa que sea mala.

Simplemente es una variable más.

¿Y qué ocurre con las croquetas “premium”?

Aquí tenemos uno de los grandes problemas del marketing de la alimentación canina.

“Premium”, “super premium”, “natural”, “holístico” y otros términos similares pueden sonar muy bien.

Pero una palabra impresa en una bolsa no convierte automáticamente el alimento en excepcional.

La WSAVA recomienda fijarse en cuestiones mucho más concretas: quién formula el alimento, qué cualificaciones tiene el nutricionista responsable, si el fabricante proporciona información nutricional suficiente, para qué etapa de la vida está formulado y si puede aportar información sobre el producto.

En otras palabras:

no compres una historia. Compra información.

Esto es especialmente importante porque en internet encontrarás afirmaciones radicalmente opuestas sobre croquetas vs comida natural.

Unos te dirán que el pienso es perfecto.

Otros que el pienso es veneno.

Unos te dirán que BARF es la única alimentación posible.

Otros que cualquier alimento crudo es peligroso.

La realidad es bastante menos cómoda.

La nutrición canina es más compleja que un eslogan.

Nuestra experiencia: por qué nosotros elegimos comida natural

Aquí sí queremos hablar desde nuestra experiencia.

Nuestro primer Bulldog Inglés pasó prácticamente diez años alimentándose con croquetas, incluyendo alimentos considerados de gama alta.

Durante años sufrió diferentes problemas digestivos.

Cuando finalmente cambiamos su alimentación y comenzamos a estudiar seriamente la comida natural, el cambio que observamos fue enorme.

Mejoró su digestión, disminuyeron los gases y recuperó una energía que hacía mucho tiempo que no veíamos en él.

Lamentablemente, cuando hicimos el cambio ya era demasiado tarde para solucionar todos sus problemas.

Murió durante una intervención relacionada con sus problemas digestivos.

Esa experiencia fue uno de los motivos que nos llevó a crear BulldogTribe.

Pero hay que hacer una distinción importante:

nuestra experiencia es nuestra experiencia. No es un ensayo clínico.

No podemos demostrar a partir de un único perro que la comida natural sea responsable de todos esos cambios.

Lo que sí podemos decir es que aquello nos hizo estudiar muchísimo más sobre nutrición canina y cambiar completamente nuestra manera de entender la alimentación.

Y con Ettore decidimos aplicar desde el principio todo lo que habíamos aprendido.

¿La comida natural para perros es siempre mejor?

No.

Y decirlo así de claro es importante.

Una dieta natural correctamente diseñada puede ser una excelente opción.

Pero una dieta natural improvisada también puede presentar problemas.

Por ejemplo, retirar completamente los alimentos comerciales y alimentar al perro exclusivamente con carne muscular podría provocar desequilibrios importantes.

El mismo problema puede aparecer cuando una persona encuentra una receta en internet y la utiliza durante años sin comprobar si realmente cubre las necesidades nutricionales del animal.

Por eso nosotros no defendemos simplemente “dar comida natural”.

Defendemos aprender a alimentar correctamente al perro.

Y eso es bastante diferente.

Si quieres profundizar en este punto, puedes consultar también nuestra guía sobre comida natural para perros y nuestro contenido sobre nutrición canina.

¿Y la dieta BARF?

La dieta BARF merece una mención aparte porque muchas personas utilizan “comida natural” y “BARF” como si fueran exactamente lo mismo.

No lo son.

La alimentación natural puede incluir alimentos cocinados.

BARF suele hacer referencia a dietas basadas principalmente en alimentos crudos.

Y esa diferencia importa.

El hecho de que un alimento sea crudo no significa automáticamente que sea mejor.

Hay que considerar riesgos microbiológicos, manipulación, conservación y, nuevamente, equilibrio nutricional.

Por eso no recomendamos empezar una dieta BARF simplemente comprando carne y huesos y echándolos en el cuenco.

Si quieres utilizar este modelo de alimentación, hazlo con conocimiento y con una formulación adecuada para tu perro.

Una tercera opción: comida natural deshidratada

Existe además una alternativa interesante para quienes quieren acercarse a una alimentación basada en ingredientes naturales pero no tienen tiempo para preparar comida fresca todos los días.

Hablamos de determinados alimentos deshidratados.

Bien formulados, pueden resultar prácticos y fáciles de almacenar y preparar.

No todos los productos deshidratados son iguales, por supuesto.

Hay que revisar nuevamente ingredientes, composición nutricional, fabricante y finalidad del alimento.

Pero pueden ser una herramienta interesante para complementar o facilitar una alimentación natural.

En BulldogTribe hemos hablado también de este tipo de alimentación y de cómo utilizarla como alternativa práctica dentro de la nutrición del Bulldog Inglés.

Entonces, ¿croquetas o comida natural?

Después de analizar croquetas vs comida natural, nuestra conclusión es bastante sencilla:

no elijas la alimentación de tu perro únicamente porque sea cómoda, porque tenga un precio elevado o porque la bolsa diga “premium”.

Investiga.

Mira los ingredientes.

Comprueba la información nutricional.

Ten en cuenta la edad, tamaño, actividad y estado de salud de tu perro.

Observa sus heces, peso, condición corporal, musculatura, piel, pelo, energía y digestión.

Y si vas a preparar una dieta casera completa, asegúrate de que realmente está equilibrada.

La alimentación no debería convertirse en una guerra entre propietarios de perros.

Tampoco debería ser una cuestión de fe.

Lo que aprendimos nosotros

Durante años confiamos sin cuestionar.

Después tuvimos que aprender a base de problemas.

Y esa es precisamente la experiencia que no queremos que tengas que repetir.

No queremos convencerte de que las croquetas son el demonio.

Tampoco queremos decirte que cualquier plato de carne es automáticamente saludable.

Queremos que hagas algo mucho más sencillo:

que dejes de alimentar a tu Bulldog en piloto automático.

Porque cuando entiendes lo que hay dentro de su cuenco, puedes empezar a tomar decisiones realmente conscientes.

Y eso, independientemente del modelo de alimentación que finalmente elijas, ya supone una enorme diferencia.

Croquetas vs comida natural: la decisión es tuya

Después de años estudiando nutrición canina y de nuestra propia experiencia con nuestros Bulldogs, nosotros elegimos la alimentación natural.

Es la opción que mejor encaja con nuestra filosofía y con lo que hemos observado en nuestros perros.

Pero tu perro no es nuestro perro.

Sus necesidades pueden ser diferentes.

Por eso queremos que este artículo sea el principio de una conversación, no el final.

Si decides continuar con croquetas, aprende a elegirlas correctamente.

Si decides pasar a comida natural, aprende a formularla correctamente.

Y si estás pensando en BARF, infórmate sobre sus ventajas y sus riesgos antes de empezar.

Porque el verdadero debate no debería ser simplemente croquetas vs comida natural.

Debería ser:

¿Estoy ofreciendo a mi perro una alimentación adecuada, equilibrada y adaptada a sus necesidades reales?

Esa es la pregunta que merece la pena responder.

Y ahora queremos conocer tu experiencia.

¿Qué alimentación recibe tu Bulldog Inglés? ¿Croquetas, comida natural, BARF o una combinación?

Cuéntanoslo en los comentarios y comparte también tus dudas. La alimentación canina es demasiado importante como para dejar de aprender.