6 Hábitos típicos del Bulldog Ingles

El Bulldog Ingles es un perro muy peculiar y cuando nos acercamos por primera vez a esta raza, tenemos que enfrentar una serie de mitos y realidades que escuchamos de continuo.

Hoy vamos a analizar unos hábitos de esta raza sobre los cuales se habla mucho y desvelar la realidad sobre los mismos. Por evitar confusiones y ayudar quien se acerca por primera vez a todo esto.

 

¿Babea demasiado?

Los perros Bulldog suelen babear en varias ocasiones: por ejemplo cuando tienen calor, cuando están haciendo ejercicio o cuando son estimulados con comida, agua, hembras en celo. También pueden hacerlo cuando tienen dolor.

Esto porque se trata de perros con belfos largos. Y cuanto más los belfos sean colgantes y grandes cuanto más babearán.

Por lo tanto en el Bulldog este es un defecto indeseable. Y no debería siguiendo el estándar babear demasiado. Personalmente hemos tenido suerte y con nuestros Bulldogs no hemos tenido nunca este problema. 

¿Ronca muy fuerte?

Desafortunadamente este hecho es una verdad verdadera sobre el Bulldog Ingles.

Emite fuertes y profundos ronquidos cuando duerme profundamente. Debido a su conformación esto no puede cambiarse. Después también en este caso algunos roncaran más y otros menos. Pero no te vas a liberar de este habito.

¿Jadea de forma constante?

El Bulldog Ingles es una raza que jadea bastante. Sobretodo en edad adulta.

También este hábito aumenta en condiciones de ejercicio riguroso, nerviosismo, ansiedad, calor y excitación.

Este hábito es completamente necesario porque le permite controlar su temperatura corporal. Visto que sus glándulas sudoríparas son insuficientes e ineficaces para tal efecto.

Por lo tanto utilizan su lengua, boca y sistema respiratorio para provocar evaporación y lograr enfriamiento corporal a través del jadeo.

El jadeo intenso del Bulldog se debe también a un sistema respiratorio deficiente. Tratándose de una raza que entra en la categoría de braquicéfalos (perros con el ancho del cráneo igual o mayor al largo, así como cara achatada).

El Síndrome Braquicefálico puede incluir varias anomalías que pueden afectar a nuestro querido Bulldog.

Estenosis de narinas (orificios nasales estrechos), hipoplasia traqueal (reducción del diámetro de la tráquea), paladar blando alongado, colapso laríngeo y base de la lengua engrosada.

Finalmente nuestro Bulldog puede padecer una o varios de estos problemas.

 

¿Es flatulento?

Si, el Bulldog es un perro con flatulencias.

Varios estudios han podido averiguar que unas de las causas principales serían sus problemas respiratorios. Estos provocan otros problemas como gases intestinales, vómitos, regurgitaciones, reflujo, esofagitis y gastritis crónica, entre otras.

También su alimentación puede influir en este aspecto y las croquetas no son seguramente el mejor alimento para no provocar gases a nuestro querido amigo.

¿Duerme mucho?

La verdad es que si al principio de tu aventura con un Bulldog te dijeran esta cosa, pensarías que están todos locos. Porque el cachorro de Bulldog realmente no duerme tanto.

Pero es verdad que con el pasar de los años, empieza a calmarse y entonces lo verás mucho más tiempo dormir y quedar tranquilo.

Así que no te asustes al principio.

¿Comen mucho?

Seguramente se trata de un perro que por su apariencia nos hará pensar que su voracidad no tiene límite. Pero la verdad es que esto dependerá mucho de nosotros, visto que somos quien los alimentan.

Su manera de comer rápida y voraz nos puede traer en engaño y pensar que comería más que otra raza.

Pero no tiene porqué ser así.

Bastará con poner unas reglas y ofrecerle una comida natural y sana y nuestro Bulldog no comerá más que otra raza.

 

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