Los peligros de la Oruga Procesionaria

Cuando se acerca la primavera, comienzan a aparecer las primeras alergias.

Para nosotros, suele ser una etapa algo molesta.

Pero para nuestros perros se convierte en una bastante peligrosa. Debido a que los paseos por el parque o por el campo se van alargando.

Uno de estos peligros es la oruga procesionaria del pino, Thaumetopoea pytiocampa.

Esa mariposa que en su fase de larva (oruga) forma hileras a principios de la primavera.

Que puede convertirse en un problema muy serio para tu bulldog ingles o para cualquier otra raza de perro.

Realmente no es mucho lo que puedes hacer contra esta característica oruga.

Salvo tomar algunas precauciones para evitar sus riesgos.

 

#1 Conocer su ciclo biológico

Consideramos que para combatir cualquier mal, lo mejor es estar bien informado.

Por esa razón vamos a explicar cómo es el ciclo biológico de la oruga procesionaria del pino.

La mariposa hace sus puestas en los pinos durante la primavera y éstas se abren después del verano.

Las orugas del pino formarán bolsones, muy pequeños al principio, y se alimentarán de las acículas durante la noche.

Una vez completados todos los estadios larvarios y con los primeros días de calor, la oruga procesionaria descienden por el tronco para buscar un lugar donde enterrarse y formar la crisálida (es éste el momento más peligroso).

Dado los cambios en la climatología, el período de riesgo abarca desde mediados de enero hasta finales de mayo.

 

#2 Conocer las características urticantes

El poder urticante de las orugas reside en sus pelos. Los cuales tienen una sustancia tóxica llamada thaumatopina.

Que al contacto con la piel o con las mucosas es capaz de producir una gran descarga de histamina, responsable de todas lesiones.

Estos pelos producen reacciones inflamatorias, estornudos y erupciones en la piel de los perros, de los humanos y de muchos otros mamíferos.

En nuestros amigos los perros los efectos son algo más desagradables, porque cuando entran en contacto suele ser por roce o por ingestión.

Se pueden producir necrosis en la lengua. Incluso inflamaciones de garganta que han llevado a ciertos perros a la muerte.

 

#3 Saber cómo reaccionará tu perro

La característica de esta oruga procesionaria es que camina alineada. Produciendo unos movimientos muy llamativos para nuestros perros.

Que tratan de jugar con ellas con las patas delanteras, olerlas y morderlas.

Si el contacto ha sido con las extremidades anteriores exclusivamente, notarás que tu bulldog tiene un prurito (picor) en las patas delanteras. Seguro intentará morderlas o lamerlas en forma compulsiva.

Como consecuencia de este comportamiento, se le producirán lesiones en la cavidad oral.

Si el contacto ha sido con la boca, por haber intentado lamerlas o comerlas, notarás que tu bulldog presenta una sialorrea exagerada (babeo).

Además, presentará molestias, como si tuviese algo clavado, e intentará tocarse con las extremidades anteriores, debido al dolor intenso que padecerá en toda la lengua y las encías.

También se puede producir el contacto a nivel ocular y en este caso presentará una conjuntivitis muy exagerada, con edema conjuntival e inflamación del párpado.

Una picadura de oruga en la nariz, en la lengua o en la zona de la boca de tu perro puede suponer la muerte.

Debido a sus problemas respiratorios y a la inflamación que esto le producirá.

Si crees que le ha podido picar una, debes ir al veterinario con urgencia.

 

#4 Saber cómo actuar en caso de picadura

Es muy importante tener en cuenta que el ser humano también puede padecer una intoxicación por el contacto con la oruga procesionaria.

Además no olvidemos que el tóxico se encontrará en los pelos de tu bulldog, en la saliva y en la boca. Por lo que debes tomar medidas para evitar que tú mismo sufras las mismas consecuencias que tu perro.

Si tienes unos guantes o unos trapos a mano, podrían ser útiles para que puedas coger a tu mascota, evitando así el contacto con el tóxico.

Es importante saber que tu bulldog ingles puede estar asustado, nervioso, con muchos picores y un fuerte dolor.

Por lo que puede incluso morderte debido a la desesperación.

Lo que puedes hacer es lavar con abundante agua a tu amigo. Tanto la boca, como los ojos, la nariz, el pelo del mentón, del pecho y de las extremidades anteriores.

Todas las zonas donde se encontrará la mayor cantidad de sustancia urticante. Es fundamental acudir urgentemente a la consulta veterinaria.

 

 

#5 Conocer las consecuencias

La oruga procesionaria puede provocar diversas lesiones a tu perro. Las más frecuentes son las siguientes, comenzando por las más sencillas.

Si sólo hay lesión urticante en la piel, no pasará de una dermatitis y su consecuente picor intenso. Quizás se produzca alguna infección secundaria.

Si la lesión es solamente ocular, presentará una conjuntivitis intensa que no dará mayores problemas. En caso de cursar con una úlcera corneal, se debe valorar la evolución de la misma, así como su extensión y profundidad.

Si la lesión afecta a la cavidad oral, producirá una glositis (inflamación de la lengua), que en muchos casos puede evolucionar a la necrosis de una parte de la misma. Ésta puede afectar solamente la punta.

O, en casos extremos, puede extenderse a más del 50% de la lengua. También se presentará un edema sublingual y ambas patologías dificultarán la deglución durante unos días.

Si la lesión afecta además a la orofaringe (garganta), se va a presentar un edema de glotis más o menos severo, con la consiguiente dificultad respiratoria. En este caso, si no se actúa con rapidez, puede provocar la muerte por asfixia.

Si hay paso de sustancia urticante a las vías respiratorias (como la tráquea, los bronquios y los pulmones), se puede manifestar un edema de pulmón con fallo respiratorio y el consiguiente fallecimiento del animal.

Si el perro ha llegado a comer la oruga, pueden presentarse problemas estomacales, con vómitos que pueden ser hemorrágicos en algunas ocasiones.

En caso de sospechar que nuestro perro ha ingerido o ha estado en contacto con la oruga procesionaria, debemos acudir rápidamente al veterinario para que evalúe el alcance de las lesiones y ponga en marcha el tratamiento más adecuado.

 

#6 Precauciones que debes tomar

Evitar pasear con tu perro por zonas con pinos y cedros durante el período de riesgo. Sobre todo a principios de la primavera.

Durante este mismo período, aumenta tu atención sobre lo que tu perro se pueda meter en la boca durante el paseo.

Si tienes pinos o cedros en tu jardín, realiza tratamientos preventivos de fumigación a través de una empresa especializada. Pide que los realicen entre septiembre y diciembre.

Si ya ves los bolsones en los pinos y se acerca el período de riesgo, se pueden instalar conos barrera, que tienen una efectividad muy alta.

Si las ramas con bolsones son accesibles, córtalas y eliminalas.

Evita entrar en pánico, no es un buen amigo en situaciones graves.

La procesionaria del pino no es la única oruga que ataca a los pinos pero sí la más frecuente.

Existen otras especies con ciclos vitales distintos. Por lo que te recomendamos una máxima atención cuando visites vastos pinares.

Otra de ellas, que es muy frecuente en las ciudades, es la oruga del olmo, que se caracteriza por ser negra con dos puntitos rojos en el extremo posterior y que ataca a olmos y a prunos.

Recuerda que la seguridad de tu bulldog forma parte de su calidad de vida.

Pero es necesario que este principio no te lleve a una sobreprotección que también puede resultar dañina.

¿Has pasado por una mala experiencia con la oruga procesionaria y te gustaría compartirla?

Puedes contarla dejándonos un comentario. Si te ha parecido útil este artículo, no dudes en compartirlo en tus redes sociales para que otros puedan estar prevenidos por los peligros de la oruga procesionaria.

 

 

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