Estamos seguros de que a muchos de vosotros os encanta llenar la casa, la terraza o el jardín de plantas.
Y tiene todo el sentido.
Una casa con plantas puede ser mucho más agradable.
El problema aparece cuando además tenemos un perro que considera prácticamente cualquier cosa que esté a su alcance como un posible juguete, aperitivo o experimento.
Y los Bulldogs no son precisamente famosos por su prudencia.
Una hoja que cae al suelo.
Una flor que huele bien.
Una planta nueva que aparece en una maceta.
Todo puede terminar dentro de esa boca.
Por eso, si tienes un Bulldog Inglés en casa, merece la pena conocer algunas de las plantas venenosas para perros más importantes.
No todas provocan el mismo tipo de intoxicación. Algunas producen principalmente irritación digestiva u oral, mientras que otras pueden causar problemas neurológicos, hepáticos o cardíacos e incluso resultar mortales.
La lista de la ASPCA incluye cientos de plantas potencialmente tóxicas para los perros y advierte además de que incluso plantas consideradas de toxicidad leve pueden provocar vómitos o alteraciones gastrointestinales. (aspca.org)
Por eso, más que memorizar todos los nombres existentes, lo importante es identificar las plantas que tienes en casa y comprobar si son seguras para tu perro.
Estas son diez que merecen especial atención.
1. Adelfa
Nombre científico: Nerium oleander
La adelfa es una de las plantas ornamentales que más respeto debería darnos si convivimos con un perro.
Es muy habitual en jardines, terrazas y zonas ajardinadas, especialmente en climas cálidos.
Y tiene un problema importante:
todas las partes de la planta son tóxicas.
La adelfa contiene glucósidos cardíacos que pueden alterar gravemente el funcionamiento del corazón.
Una intoxicación puede producir síntomas digestivos como vómitos, diarrea y dolor abdominal, además de debilidad y alteraciones del ritmo cardíaco. En casos graves puede producir la muerte. (merckvetmanual.com)
La ASPCA también clasifica la adelfa como tóxica para perros y señala entre sus signos clínicos el babeo, dolor abdominal, diarrea, depresión y muerte. (aspca.org)
Por tanto, aquí no hablamos simplemente de «vigilar que no se coma muchas hojas».
Lo más seguro es impedir que el perro tenga acceso a ella.
2. Cicuta
Nombre científico: Conium maculatum
La cicuta no suele ser una planta ornamental que compremos expresamente para decorar nuestra casa.
El problema es que puede aparecer de forma espontánea en determinados lugares.
Y es especialmente peligrosa.
La cicuta contiene diversos alcaloides capaces de afectar al sistema nervioso. En perros puede provocar agitación, temblores, babeo, diarrea, debilidad, parálisis y, en casos graves, la muerte. (aspca.org)
Por eso conviene tener cuidado especialmente durante los paseos.
Un perro que olfatea y mordisquea plantas no distingue entre una planta ornamental y una especie potencialmente tóxica.
3. Dieffenbachia
Nombre científico: Dieffenbachia spp.
Esta sí es una planta que puede aparecer perfectamente dentro de casa.
Es muy apreciada como planta ornamental porque necesita relativamente poca luz y tiene un aspecto atractivo.
Pero contiene cristales insolubles de oxalato de calcio.
Cuando el perro muerde la planta, estos cristales pueden provocar una intensa irritación de la boca, lengua y labios.
Los síntomas pueden incluir:
- dolor y ardor oral;
- babeo excesivo;
- vómitos;
- dificultad para tragar;
- inflamación de la boca o garganta.
La ASPCA clasifica la dieffenbachia como tóxica para perros y gatos y describe precisamente este cuadro de irritación oral y dificultad para tragar. (aspca.org)
No es necesario que una planta provoque una intoxicación mortal para que sea un problema.
Una planta que puede hacer que tu Bulldog termine en urgencias también es una planta que merece estar fuera de su alcance.
4. Filodendro
Nombre científico: Philodendron spp.
El filodendro es otro clásico de las plantas de interior.
Y vuelve a aparecer aquí el mismo problema de los oxalatos de calcio insolubles.
Al masticar la planta, los cristales pueden producir una irritación intensa de la boca y del aparato digestivo.
Puede aparecer:
- babeo;
- dolor oral;
- vómitos;
- dificultad para tragar;
- irritación de lengua y labios.
En casos más graves, la inflamación puede llegar a dificultar la respiración.
Lo importante es entender que no todas las plantas tóxicas funcionan de la misma manera.
La intoxicación por dieffenbachia o filodendro no tiene nada que ver, por ejemplo, con la intoxicación cardíaca que puede provocar una adelfa.
Por eso tampoco tiene sentido crear una escala simplista de «un poquito no pasa nada».
5. Hortensia
Nombre científico: Hydrangea spp.
La hortensia es otra planta ornamental muy habitual.
Sus flores son preciosas y precisamente por eso es fácil que termine en jardines y terrazas.
Pero también está clasificada como tóxica para perros.
Contiene glucósidos cianogénicos y, tras su ingestión, puede producir principalmente vómitos, diarrea y depresión.
La intoxicación por cianuro es posible, pero la ASPCA señala que es poco frecuente y que las alteraciones gastrointestinales son mucho más habituales. (aspca.org)
Es un buen ejemplo de por qué debemos evitar el sensacionalismo.
Que una planta contenga un compuesto potencialmente peligroso no significa que cualquier mordisco vaya a provocar una intoxicación mortal.
Pero tampoco significa que sea buena idea dejarla al alcance de un Bulldog.
6. Ricino
Nombre científico: Ricinus communis
El ricino merece especial atención.
Sobre todo por sus semillas.
Estas contienen ricina, una sustancia extremadamente tóxica que interfiere con la síntesis de proteínas de las células.
La intoxicación puede provocar vómitos, diarrea, debilidad, dolor abdominal y, en casos graves, convulsiones, coma y muerte. También puede producir daño renal. (aspca.org)
Y aquí hay algo importante:
no debemos utilizar una cifra universal de semillas para determinar si un perro está en peligro.
La gravedad depende de factores como la cantidad ingerida, el animal y las características de la exposición.
Si sospechas que tu Bulldog ha ingerido semillas de ricino, no esperes a comprobar si aparecen síntomas.
Contacta inmediatamente con un veterinario.
7. Azalea y rododendro
Nombre científico: Rhododendron spp.
La azalea y el rododendro pertenecen al mismo género y pueden resultar muy peligrosos para los perros.
Contienen grayanotoxinas, que afectan a la función muscular, nerviosa y cardíaca.
Una intoxicación puede provocar:
- vómitos;
- diarrea;
- babeo excesivo;
- debilidad;
- pérdida de coordinación;
- hipotensión;
- alteraciones cardíacas;
- coma;
- muerte.
La ASPCA advierte de que incluso una cantidad relativamente pequeña de hojas puede causar problemas graves. (aspca.org)
Así que si tienes azaleas en una zona donde tu perro puede acceder libremente, no conviene confiar en que «nunca se ha comido ninguna».
Basta una curiosidad mal gestionada.
8. Cica o palma de sagú
Nombre científico: Cycas revoluta y especies de Zamia
Aquí tenemos una planta que puede parecer una pequeña palmera y que se utiliza bastante como ornamental.
Pero la cica es especialmente peligrosa para los perros.
Contiene cicasina, una sustancia capaz de producir una intoxicación grave.
Entre los signos descritos están:
- vómitos;
- diarrea;
- hemorragia gastrointestinal;
- hematomas;
- alteraciones de la coagulación;
- ictericia;
- daño hepático;
- insuficiencia hepática;
- muerte.
La ASPCA la clasifica como tóxica para perros, gatos y caballos. (aspca.org)
Si tienes una en casa o en el jardín y tu Bulldog tiene acceso a ella, no es una planta que simplemente dejaríamos «bien vigilada».
La mantendríamos fuera de su alcance.
9. Tejo
Nombre científico: Taxus spp.
El tejo es otra planta que puede pasar desapercibida.
Es una planta ornamental y también se utiliza en jardinería.
Pero contiene taxinas, compuestos capaces de afectar gravemente al corazón.
En perros, la intoxicación puede producir temblores, dificultad respiratoria, vómitos, convulsiones y muerte súbita por fallo cardíaco. (aspca.org)
Precisamente por la posibilidad de una evolución rápida y grave, no es una planta con la que merezca la pena experimentar.
Si tu Bulldog ha mordido un tejo, trátalo como una posible intoxicación.
10. Kalanchoe
Nombre científico: Kalanchoe spp.
El kalanchoe es una planta suculenta muy popular y relativamente fácil de mantener.
También puede resultar tóxica para los perros.
Contiene bufadienólidos, compuestos que pueden afectar al sistema cardiovascular.
Los signos descritos incluyen vómitos, diarrea y, en casos menos frecuentes, alteraciones del ritmo cardíaco. (aspca.org)
Es otro ejemplo de una planta que puede parecer completamente inofensiva en una estantería y que, sin embargo, no debería estar al alcance de un perro curioso.
¿Qué hago si mi Bulldog ha comido una planta venenosa?
Esta es probablemente la parte más importante de todo el artículo.
Si has visto a tu Bulldog comiendo una planta que sabes que es tóxica, no esperes simplemente a ver si aparecen síntomas.
Retira al perro de la planta y conserva, si es posible, una fotografía o muestra de la planta para poder identificarla.
Después:
- Contacta con tu veterinario o un servicio veterinario de urgencias.
- Indica qué planta puede haber ingerido.
- Explica aproximadamente qué cantidad pudo consumir.
- Indica cuándo ocurrió.
- Informa del peso y la edad del perro.
- Si existen síntomas, descríbelos claramente.
Y algo importante:
no provoques el vómito por tu cuenta salvo que un profesional veterinario te indique expresamente que debes hacerlo.
La actuación adecuada depende de la sustancia ingerida y del estado del animal.
La ASPCA recomienda contactar con un veterinario ante una sospecha de ingestión de una planta potencialmente tóxica. (aspca.org)
¿Y las plantas que no aparecen en esta lista?
Que una planta no aparezca entre estas diez no significa que sea segura.
Existen cientos de especies catalogadas como potencialmente tóxicas para los perros.
Además, los nombres comunes pueden llevar a confusión.
Una misma planta puede recibir diferentes nombres según el país o la región y, al contrario, varias especies distintas pueden compartir un mismo nombre popular.
Por eso lo más recomendable es identificar la planta por su nombre científico y comprobar específicamente su toxicidad para perros.
La base de datos de plantas tóxicas de la ASPCA puede utilizarse como punto de partida para comprobar especies concretas. (aspca.org)
Plantas venenosas y Bulldogs: mejor prevenir que lamentar
Los Bulldogs tienen una capacidad extraordinaria para encontrar cosas que nosotros ni siquiera sabíamos que estaban a su alcance.
Por eso no basta con pensar:
«Mi perro nunca toca las plantas».
Puede que nunca las haya tocado.
Hasta el día que decide hacerlo.
Y no necesitamos convertir nuestra casa en una zona libre de plantas.
Simplemente debemos saber qué plantas tenemos y dónde están colocadas.
Las plantas especialmente peligrosas deberían permanecer completamente fuera del alcance del perro.
Y si tienes un jardín, también merece la pena revisar qué especies crecen allí espontáneamente.
Nuestra experiencia con Gino y la adelfa
En BulldogTribe tenemos además una experiencia personal que hizo que este tema nos preocupara especialmente.
Nuestro Bulldog Gino tuvo contacto con una adelfa y posteriormente comenzó a desarrollar problemas digestivos importantes.
Durante mucho tiempo asociamos directamente aquella exposición con todos los problemas de salud que aparecieron después.
Hoy somos bastante más prudentes al explicarlo.
La adelfa sí es una planta reconocidamente tóxica para los perros, y una exposición puede producir problemas digestivos y cardíacos graves. (merckvetmanual.com)
Pero no podemos demostrar que aquella exposición concreta fuera la causa de todos los problemas posteriores de Gino.
Y mucho menos afirmar que provocó por sí sola su fallecimiento.
Nuestra experiencia nos hizo ser muchísimo más cuidadosos con las plantas.
La evidencia veterinaria nos permite explicar por qué algunas de ellas realmente merecen respeto.
Las dos cosas pueden convivir.
Conclusión
Tener plantas y tener un Bulldog en casa no son cosas incompatibles.
Pero sí necesitamos conocer los riesgos.
Entre las plantas que deberíamos mantener fuera del alcance de nuestro perro encontramos:
- Adelfa
- Cicuta
- Dieffenbachia
- Filodendro
- Hortensia
- Ricino
- Azalea y rododendro
- Cica o palma de sagú
- Tejo
- Kalanchoe
Y recuerda algo todavía más importante:
si tu Bulldog ha ingerido una planta potencialmente tóxica, no esperes a que aparezcan los síntomas para pedir ayuda.
Identificar rápidamente la planta puede facilitar muchísimo la actuación veterinaria.
Porque cuando hablamos de intoxicaciones, unos minutos pueden importar mucho más que descubrir después que aquella bonita planta del salón no era tan inocente como parecía.
