Displasia de cadera en el Bulldog

La displasia de cadera – Enfermedad hereditaria

La displasia de cadera es una enfermedad hereditaria que muy a menudo encontramos en la raza Bulldog.

Cuando no se realiza una selección adecuada a la hora de reproducir los ejemplares, tendremos claramente más posibilidades de que los cachorros padezcan enfermedades hereditarias como la displasia de cadera.

Por lo tanto el punto focal está en principio en los criadores y cómo ejercen su actividad.

Si realizan estudios médicos y de enfermedades de sus Bulldogs, podrán realizar una selección de los perros que se puedan reproducir.

Disminuyendo las posibilidades de generar cachorros con enfermedades como la displasia de cadera.

Que es la displasia de cadera.

La displasia de cadera es una enfermedad hereditaria ósea que se manifiesta en razas grandes como el Bulldog

Normalmente se suele manifestar a partir de los 5/6 meses o en edad ya más avanzada.

A parte las causas hereditarias, esta enfermedad puede generarse también por otros factores como:

  • Falta de nutrientes como calcio y otros minerales en su juventud;
  • Mala alimentación
  • Ejercicio demasiado extremo como saltar, correr etc.
  • Sobrepeso

Por suerte no es una enfermedad mortal. Pero se trata de un proceso degenerativo que puede llevar nuestro querido Bulldog a sufrir bastante. Hasta llegar a no poder más desplazarse.

De hecho se trata de una malformación de la articulación coxofemoral, que une el fémur con el hueso de la pelvis. Normalmente esta unión tiene una forma redondeada que encaja perfectamente.

En el caso de los perros con displasia de cadera tiene una forma diferente. Así que no encaja correctamente provocando fricciones continua.

Por lo tanto nuestro Bulldog sufrirá dolores o hasta cojera a causa de este problema.

Finalmente podemos resumir tres factores principales en la displasia de cadera:

1- Genético

2- Crecimiento muy rápido y obesidad – Mala alimentación y falta de nutrientes

3- Ejercicios inapropiados para estas razas. – Evitar saltos o ejercicios de gran impacto en articulaciones

 

Razas más golpeadas por la displasia de cadera

 

Síntomas displasia de cadera

Los síntomas de la displasia de cadera no se notan en la misma manera durante toda la vida.

De hecho tratándose de una enfermedad degenerativa, va empeorando con el pasar del tiempo.

Por lo tanto al principio quizás sea más difícil notar este problema en nuestro Bulldog.

Pero seguramente con un poco de esfuerzo y observación podremos conseguir ver algo anormal y llevarlo al veterinario por un control.

Entre la síntomas que nos puedan indicar que nuestro perro padece esta enfermedad, podemos encontrar:

  • Inactividad

  • Rechazo a jugar

  • Rechazo a subir escaleras

  • Rechazo a correr y saltar

  • Cojera

  • Dificultad para mover las patas posteriores

  • Rigidez en las patas traseras

  • Chasquidos audibles

  • Dificultad para levantarse

  • Espalda curva

Con este elenco no pretendemos dar a conocer todas y cada una de las síntomas de la displasia de cadera en perros.

Nuestro objetivo es señalar todas aquellas síntomas que también un ojo inexperto pueda notar con un mínimo de atención y conocimiento de su mascota.

Por lo tanto si vamos notando uno o más síntomas de este tipo, lo mejor será acudir a nuestro veterinario por realizar un estudio más profundo.

Así podremos ver si estamos delante de una displasia de cadera o de otro problema pasajero.

Como por ejemplo puede ser una espina en la pata, un golpe que ha padecido jugando u otro tipo de problema de menor gravedad.

Finalmente nuestro veterinario podrá confirmar el diagnóstico con un estudio manual y una radiografía de la zona del fémur.

 

Tratamientos de la displasia de cadera en perros

La displasia es una enfermedad que no se puede curar.

Pero si podemos ayudar nuestro perro a que no sufra tanto durante el resto de su vida.

Los dos tipos de tratamientos que podemos utilizar para esta enfermedad son:

1- Tratamiento médico

En este caso se trata de un tratamiento conservativo en el cual se utilizan antiinflamatorios, suplementos condroprotectores, fisioterapia, limitación del ejercicio, alimentación adecuada para el control de peso, para ayudar el animal a no empeorar.

Normalmente este tipo de tratamiento se puede usar en casos donde la displasia de cadera es leve.

El inconveniente de este tipo de tratamientos es que tiene que ser continuado durante toda la vida del perro para que pueda ser eficaz con su objetivo. Limitar los dolores para poder mantener una vida casi normal.

2- Tratamiento quirúrgico

Realizaremos este tipo de tratamiento si la situación es ya grave o si el tratamiento médico no da ningún resultado.

La ventaja de este tipo de tratamiento es que si funciona habremos prácticamente resuelto el problema y no necesitaremos seguir el tratamiento médico durante toda la vida del perro.

No obstante tendremos que tomar en cuenta que se trata de una cirugía con todos sus riesgos añadidos.

La cirugía principal se llama “triple osteotomía pélvica” y consiste en remodelar quirúrgicamente de los huesos con una unión artificial mediante una placa que permitirá mantener los huesos en su lugar e impedir que el fémur se desplace.

En los casos aún más graves, sólo se podrá realizar una Artroplastia por excesión de la cabeza del fémur.

Finalmente se trataría de eliminar la parte dañada del fémur y permitir su regeneración natural. Este tipo de cirugía permite reducir o eliminar el dolor del Bulldog, pero por otro lado va a limitar su capacidad de movimiento para siempre.

Por terminar esta parte, podemos decir que la displasia de cadera no tratada, puede convertir en una larga agonía la vida de nuestro querido Bulldog.

Por lo contrario si tratada a tiempo, puede permitir a nuestra mascota mantener un estilo de vida casi normal sin sufrimientos innecesarios.

 

Consejos para perros con displasia

Ahora por terminar vamos a ver algunos consejos que podremos utilizar si nuestro Bulldog sufre de displasia de cadera:

1- Para realizar ejercicio físico, utilizamos la natación. La natación permite realizar un ejercicio físico completo sin tener que aplicar todo el peso corporal sobre la zona afectada. Por lo tanto esto se traducirá en más músculos y menos dolores. Personalmente he destruido mi rodilla con 20 años y tuve que hacer las mismas cosas después de las operaciones.

2- Realiza paseos más cortos durante más veces al día. No obstante tenga displasia de cadera, tu perro no puede dejar de hacer ejercicio. Es muy importante para su salud.

3- Cuida su peso. Si está obeso, mejora su dieta. Nosotros te aconsejamos dieta natural y deshidratada. Realmente son una buena combinación para que tu perro se mantenga en forma y sano.

4- Hace revisiones periódicas en el veterinario: así podrás ver si la enfermedad ha empeorado o si tienes que implementar algún tipo de tratamiento a su cura diaria.

5- Si siente mucho dolor intenta aliviarlo con métodos de termoterapia: el calor ayuda las articulaciones a funcionar mejor. Evitar frío y humedad.

6- Podremos utilizar sillas de rueda para displasia de cadera y arneses para posteriores para ayudarle a levantarse.

7- No abusar de antiinflamatorios porque pueden ser dañinos por el Bulldog y sobretodo su estómago a largo plazo. Utilizamos productos naturales que tienen las mismas funciones.

Estos consejos no resolverán el problema de la displasia de cadera, pero seguramente ayudarán tu Bulldog a tener un estilo de vida lo más normal posible.

 

 

Descubre las principales enfermedades del Bulldog Ingles

El Bulldog Ingles es un perro fantástico, pero es sujeto a muchas enfermedades, algunas de las cuales hereditarias. Por lo tanto descubrelas antes que sea demasiado tarde.

× Te podemos ayudar ?